Cuestionario Made in USA

Queridos lectores, hace mucho que dejó de ser noticia que valgo más por lo que callo que por lo que cuento, y aunque por todos es sabido que, tanto mi piquito de oro, como mi categoría literaria no tienen parangón, nunca os he contando los pormenores burocráticos que precedieron al célebre Nueva Yorkviaje que realicé a lomos de mi jaca torda, hacia ese abigarrado Nueva York de los molinos de viento y el queso curao, ese Harlem de la gaita castellana y la jota andalusí, ese Manhattan de mis entrañas de olla de algo más vaca que carnero, salpicón las más noches, duelos y quebrantos los sábados, lentejas los viernes… ¡y algún palomino de añadidura los domingos!

Como bien sabéis, por aquel entonces era preciso rellenar un cuestionario de entrada a los Estados Unidos de Albacete en el que se le preguntaban a uno lindezas del tipo de si ibas a USA con la intención de asesinar a un Presidente vivo o resucitar a uno muerto, o si tu intención era mas bien la de dedicar tu estancia a varear alcornoques con una soga y recoger los frutos en una espuerta de mimbre trenzao.

Pues bien, hoy os mostraré cuales fueron mis respuestas a dicho cuestionario, y como no soy hombre de medias tintas, ni de responder preguntas con un escueto SI o un insustancial NO, y además opino que las cosas no son blancas o negras, sino todo lo contrario, a continuación os haré partícipes de 3 de esas preguntas del modo en que las contesté, muy al gusto de un caballero de postín e ímpetu ibérico como soy yo, que ha hecho filosofía de vida de, a preguntas truculentas, respuestas inverosímiles pero de predicamento:

A.- ¿Padece de alguna enfermedad contagiosa, desorden físico o mental, o adicción a las drogas?

– Bien, veo que esta pregunta alberga una serie de matices que habría que perfilar, por ejemplo… ¿Las ladillas son una enfermedad contagiosa? ¿O es unaDesorden mental sugerencia implícita para facturarlas como equipaje de mano? ¿Y un desorden físico? Hombre, tener cuerpo escombro es una desgracia, pero tanto como un desorden. Porque estar mas sonao que el pandero un indio como todo el mundo sabe, no es un desorden mental… ¡Sino auditivo! En cuanto a las drogas, reconozco que puede que en algún momento se me haya ido la mano con el tinto de garrafa, pero de ahí a considerarlo una adicción… ¡media un abismo!

B.- ¿Ha sido arrestado o condenado alguna vez por un delito o crimen que implicaba atentar contra la moral o tráfico de sustancias; o arrestado o condenado por dos o más delitos para las cuales la suma de las penas era de cinco años o más, o ha sido traficante , o está intentando entrar en el país para cometer actividades criminales o inmorales?

– Me gustaría comenzar diciendo que en 1972, un comando compuesto por cuatro de los mejores hombres del ejército americano, fueron encarcelados por un delito que no habían cometido. No tardaron en fugarse de la prisión en la que se encontraban recluidos. Hoy, buscados todavía por el gobierno, sobreviven como soldados de fortuna. O sea que si a los muchachos del Equipo A se les condenó vilmente por un crimen que no habían cometido… ¡a ver por que cojones a mi no me ha podido pasar lo mismo! ¿Y qué rayos es eso de dos o más delitos para las cuales la suma de las penas era de cinco años o más? ¿Que es, un trabalenguas? Quieren que nos hagamos la picha un lío con tanto número? ¡Un poquito de educación, hombre!

C.- ¿Está o ha estado alguna vez implicado en espionaje o sabotaje; o en actividades terroristas; o de genocidio, o entre 1933 y 1945 usted estuvo implicado, de alguna manera, en las persecuciones asociadas a la Alemania nazi o a sus aliados?

– Coño… ¡si es que van a pillar! A ver, yo era uno de los oficiales de aprendiz de Al Bunkeralbañil-encofrador a los que se les encomendó la tarea de poner el alicatao de los baños en el bunker de Hitler, pero vamos, que no llegué ni a cargar con un saco de cemento, porque siempre he sido mucho de cogerme una baja cuando hay que salir de España para currar, y lo mismo me da un misterioso amago, que me tuerzo un tobillo…, así que técnicamente no tuve nada que ver con ese tinglado, y si no que pidan una vida laboral a la Tesorería General de la Seguridad Social… ¡que ahí reza todo!

Las otras 3 preguntas no os las pongo porque hacen referencia a mis espléndidas medidas, mis números de teléfono de contacto y el interminable historial lúdico-amoroso que atesoro, y de eso al fin y al cabo, ya doy cumplida cuenta a menudo en este vuestro Blog… ¿no es así?

Niño-Dios (Tercera Parte)

– Kaskete.- Pero hombre… lo de que Dios es bipolar hace mucho tiempo que dejó de ser noticia…
– Jesús.- O sea, que al señorito le dan de primera mano la que Jesucristo 3probablemente es la primicia más exclusiva en lo que va de humanidad… ¡y le quita hierro al asunto!
– Kaskete.- A ver, no me malinterpretes, te agradezco a tope el detalle, y tanto es así, que te voy a convidar a una ración de bravas que se que a los de Judea os gustan mucho los sabores picantotes y especiados. Pero eso de que Dios es bipolar es algo que yo ya me venía yo oliendo desde hace mucho.
– Jesús.- Muchas gracias por las bravas, pero si me das a elegir… entreeeeeee tuu yyyyyyy la riquezaaaaaaaaaaaa, con esa grandezaaaaaaaaaa que lleva consigoooooooooo… ¡ay amor!, me quedoooooooooo contigoooooooo…
– Kaskete.- Que sea la última vez que estando en plena conversación de trascendental importancia para la humanidad me intercalas una canción de Los Chichos… ¡porque te meto un juicio!
– Jesús.- Disculpa, era por aportar una nota de vehemencia en mi impecable discurso, tampoco creo yo que se vaya a acabar el mundo por eso.
– Kaskete.- Que falta de profesionalidad… ¿A ti donde te han dao el título de Hijo de Dios? ¿En la tómbola de la Feria Estatal?
– Jesús.- Tu tampoco te cameles mucho, a ver si te voy a mandar una plaga bíblica en forma de ladillas… ¡por espabilao!
– Kaskete.- ¡Eso no! ¡Que yo me gano la vida con el nabo! ¡Y cogerme una baja por enfermedad venérea me supondría una ruina muy grande!
– Jesús.- Pues eso, en vez de una ración de bravas, mejor me pides una de langostinos de Sanlucar y ya de paso me explicas por qué te olías tú lo de la bipolaridad de mi decrépito padre.Feria Estatal
– Kaskete.- Hombre, a mi lo del Dios del Antiguo Testamento siempre me olió a cartón mojao, no me parecía nada serio ese Dios vengativo y rencoroso, que si ahora te lanzo un rayo en un cojón… que si después una centella en el nabo… que si aparta de mi camino o tiro de navaja… pero si a eso le sumas que, de buenas a primeras, se saque de la manga que es un Dios repleto de bondad, misericordioso y comprensivo, que quiere a todos sus hijos por igual y los perdona siempre hagan lo que hagan, que quieres que te diga… ¡el asunto huele a cuco!
– Jesús.- Lo del Dios bueno empecé a notarlo yo desde que se pegó una hostia con la moto en la Casa de Campo
– Kaskete.- Pues una conmoción cerebral explicaría ese cambio tan radical de personalidad. Vamos, que la de Dios no sería una actitud sospechosa, sino claramente uno de los síntomas de una patología severa asociada a un traumatismo cráneo-encefálico… ¡si ya me parecía a mi que la Teoría del Libre Albedrío estaba mu pillá por los pelos!
– Jesús.- Yo es que al fin y al cabo en esta familia no pinto nada, así que no te puedo decir. Eso sí, con los derechos de la película nos vamos a forrar.
– Kaskete.- Eso era otra de las cosas que te quería comentar, hay un pequeño problema con lo de los derechos…
– Jesús.- Buenooooooooo… ¡ya estamos con martingalas! A ver, que es…
– Kaskete.- Nada, que vamos a tener que repartirlos entre tres, en lugar de entre tu y yo solo.
– Jesús.- ¡Coño! ¿Y quien es el tercero en discordia?
– Kaskete.- Si no te enfadas conmigo te lo digo.
– Jesús.- Prueba a ver…Con la moto
– Kaskete.- Es Cinecito, pero su porcentaje es sensiblemente menor…
– Jesús.- ¡Me cago en Dios! ¿Pero como se las apaña ese hijo puta para estar siempre metido en to los fregaos?
– Kaskete.- Ya sabes, que se relaciona muy bien…

Y no os cuento como acabó el asunto porque al Niño-Dios es hablarle de Cinecito y se encabrona. ¿Puede que sea porque en mas de una ocasión le ha levantao la novia? Puede… ¿Quizá porque no sería la primera vez que Cinecito le chulea el dinero de un negocio al niño Jesús? Pues con toda probabilidad.

El caso es que, como se que el tema de Cinecito va a levantar ampollas de sangre, mas adelante os contaré sus andanzas y desventuras existenciales. Pero hoy no, porque se me hace tarde y esta esperándome mi psicoterapeuta para jugar a las chapas… ¡y he dicho jugar!

Niño-Dios (Segunda Parte)

– Jesús.- Si que me la hicieron, me cambiaron el aceite, el líquido de frenos, el bombín de la cerradura del maletero y las varillas de los Whiskylimpia parabrisas, y por ser el hijo de Dios me hicieron un precio.
– Kaskete.- Ah, pues entonces fenomenal… ¿no?
– Jesús.- Pues no, porque me hicieron un precio malo, me dijeron que como yo hago milagros bien podía convertir el agua en whisky, la convertí en 100 Pipers, y parece que les molestó que no hubiera sido whisky de malta de 25 años, así que me metieron una clavada en la factura… ¡de padre y muy señor mío!
– Kaskete.- Por todo peca uno… ¿verdad?
– Jesús.- Si… ¡qué trabajos nos manda el señor!
– Kaskete.- Eso está todo muy bien, pero a lo que vengo, vengo, sabes por qué estoy aquí… ¿no?
– Jesús.- Claro que lo se, porque para variar vienes el último a entrevistar al artista; ya ha estado aquí Cesar Vidal de la COPECarlos Carnicero de la SER y un grupo de monaguillos a medio capar de La Razón con Maruenda a la cabeza.
– Kaskete.- ¿Entonces que opinas acerca de que un rayo haya fulminado una estatua tuya de mas de 6 metros de altura? Parece un poco sospechoso todo este asunto… ¿No crees?
– Jesús.- Sospechoso… ¡y una puta mierda! Yo he venido a este mundo a sufrir y a padecer, mi padre no se conformó en su día con que me Filosofia Cristianadieran un solfa de hostias los romanos y me crucificaran de mala manera, no… ¡ mas de 2000 años después todavía sigue dando por culo!
– Kaskete.- ¿Pero eso no forma parte del Gran Plan Universal de Dios, consistente en que todo tiene un “por qué”, que ha de ser realizado a su modo aunque escape a nuestra comprensión?
– Jesús.- No… ¡forma parte de mis cojones!, lo que pasa es que yo he estado todos estos años muy callado, pero ahora voy a tirar de la manta… ¡porque ya está bien!
– Kaskete.- ¿Y me vas a dar a mi la exclusiva?
– Jesús.- Si, pero no porque te la merezcas, lo que pasa es que Cesar Vidal no ha querido escucharme, estaba más pendiente de escribir una reseña para la Revista de Tallas Grandes de El Corte Inglés; Carnicero solo me ha preguntado si a mi entender la Filosofía Cristiana tiene raigambre marxista o no, y lo que me ha pedido Maruenda mejor no te lo digo… ¡porque es que mese revuelven las tripas!
– Kaskete.- Me lo imagino, porque a esa gente del faranduleo se la ve venir de lejos, y como ahora está de moda la barbita canalla y el look zarrapastroso, todos los famosos de la tele ven a un melenas desaliñao, se piensan que es Devendra Banhart y le piden el teléfono de Natalie Portman…
– Jesús.- ¡Un despropósito!
– Kaskete.- ¿Entonces cual es esa exclusiva tan apetitosa que, si el Jesucristo 2tiempo lo permite, la autoridad competente hace la vista gorda y Dios no lo impide, va a hacer que tanto tú, Niño-dios, como yo, nos forremos vendiendo primero el artículo de prensa, después la novela y mas tarde, si Santa Agapita así lo quiere, los derechos de la película que a buen seguro dirigirá Guillermo del Toro?
– Jesús.- Hombre, es algo en lo que cualquiera que tenga unos conocimientos básicos de Psicología Aplicada tendrá que darme la razón. Agárrate que vienen curvas… ¡Dios es bipolar!

(Continuará… )

Niño-Dios (Primera Parte)

 

Mi obligación como Cronista de lo Cotidiano del Reino de España y de Portugal, es la de dar objetiva cuenta de los acontecimientos mas Futbol 7relevantes que acontecen desde la sombra que proyecta la Torre Inclinada de Albacete, hasta el Puente de Brooklyn, si entendemos como puente Casa Pepe y como Brooklyn el Puerto de Despeñaperros.

Pero eso no significa que, como periodista, en un momento dado no pueda salir de las fronteras ibérico-anglicanas para realizar un impecable trabajo de campo allá donde se me necesite, sea esta solicitud porque tengo que tomar medidas para el diminuto traje de baño de las componentes del Equipo Femenino de Fútbol 7 de la Republica Checa, o porque han aparecido entre unas recónditas ruinas de Torrelodones las tetas incorruptas de Santa Bernardina y tengo que hacer acto de presencia para, en calidad de Inspector Técnico de Protuberancias, dar el visto bueno y cumplida fe de que en su día esos pechos fueron tersos y firmes y dieron gloria, renombre y pundonor a la expresión: “Teta de novicia“.

Por eso tras anticiparme un pajarito (concretamente un cernícalo de ojete almidonado), la siguiente noticia: “Un rayo fulmina una estatua de Jesús de seis pisos de altura en Ohio”, no me quedó mas remedio que salir en busca del interfecto, a la sazón Jesús, en un viaje no de carácter espiritual sino de esencia puramente profesional, para entrevistarle en persona y mostrar al mundo entero su versión de los hechos acaecidos y su sentir al respecto.

Tersos y FirmesComo ya sabéis, siempre que salgo de viaje allende las fronteras de esta España mía, este Portugal nuestro, no por placer o por negocios sino por motivos laborales, preparo concienzudamente mi petate y/o/u equipaje profesional consistente en una petaca de 100 ml repleta de agua, una cantimplora de 25 litros con anís del mono, una vara de abedul, un tupperware con medio kilo de morcón en salsa vizcaina y otro con 250 gramos de quisquillas salvajes, las Obras Completas de San Juan de la Cruz, el Tomo Número 16 de la Enciclopedia Británica y un Acelerador de Partículas de 60.000 toneladas, porque siempre que sales al extranjero acabas echando de menos no haberte llevado uno… ¡como pasa con el cargador del móvil!

Una vez que hice acopio de estos livianos pero imprescindibles enseres, me dirigí a mi Ohio del alma a entrevistar a Jesusito de mi vida que, para el que aun no lo sepa, es niño como yo, y es precisamente por ese y no por otro motivo por lo que lo quiero tanto, y le doy mi corazón, suyo es… ¡mío no!, y cuando por fin conseguí localizarlo, borracho perdido en un puticlub de carretera, mantuvimos la siguiente conversación:

– Kaskete.- ¡Jesusito de mi alma!
– Jesus.- Sin pecado concebida…
– Kaskete.- Te encuentro más alicaído de lo que en principio cabría esperar del Hijo de Dios.Jesucristo 1
– Jesus.- Del Hijo Tonto de Dios, querrás decir.
– Kaskete.- Que pasa… ¿que gastas mucho?
– Jesus.- Pues antes consumía muy poquito, unos 3 litros a los 100 kilómetros, como un mechero, pero se conoce que debo tener mal las birolas o el latiguillo del carburador, y cuando me salta el turbo gasto mas que un hijo tonto.
– Kaskete.- ¿Pero te han hecho ya la revisión de los 15.000 kilómetros?

(Continuará…)

 

Expediente Wikileaks

Hay momentos en que quienes piensan que vivimos los tiempos de la tribulación y están convencidos de que las Teorías Conspiranoicas son tan reales como la vida misma, se frotan las manos y dan gracias al señor por lo que la actualidad y la providencia les brinda alegremente y de una forma completamente gratuita.

En los últimos tiempos el mundo entero se vio conmocionado por Frotarse las manoslas filtraciones acerca de investigaciones secretas de diversos países de todo el mundo, que salieron a la luz a través del portal de internet Wikileaks, evidenciando que hay una delgada línea entre la actuación dentro de lo que permiten los parámetros de los sistema democráticos y la sociedad del bienestar, y lo que se entiende (hablando llanamente para el populacho) como usar medios y fondos públicos, como si los que disponen de ellos estuvieran en su propio cortijo jienense entre vareadores de alcornoques a la sombra de un peral.

Por eso, la noticia que se publicó recientemente al respecto, pone los pelos como escarpias al asegurar de forma rotunda y sin ningún atisbo de rubor lo siguiente: “Un disco de música y un poco de pantomima hicieron posible la filtración de Wikileaks”.

Sin entrar en el fondo o mondongo del reportaje, me gustaría analizar lo que se desprende de dicha noticia: en el titular se afirma que, gracias a un disco de música y a una pantomima, se pudieron filtrar todas estas informaciones.

Es evidente que en lo que respecta al disco de música, ni que decir tiene que tuvo que ser alguno de “Dinamita pa los Pollos”, porque tienen temas tan fresquitos y pegajosos que cualquier Ingeniero responsable Seguridad informaticade Seguridad Informática y Secretos de Estado, al grito de Biiiiiiiiiiiilly Joooooooeeeeeeeee en eeeeeeeeeel aserraderoooooooooooo, con la motosierraaaaaaaaaaa se cortooooooo un dedoooooooooooo, puede despistarse una décima de segundo mientras entona la melodía, permitiendo de ese modo que, durante tal descuido, un pirata informático se cuele en los sistemas haciéndose con cualquier tipo de información comprometida.

Si hasta aquí estamos de acuerdo… ¿Qué papel juega entonces “la pantomima” en todo este asunto? Porque el propio Melendi dijo (no ha mucho tiempo) que vivía en esa calle, pero no creo yo que a un rastafary politoxicómano de tres al cuarto, le pongan al frente de una operación de tanto calado, sobre todo después del pifostio que montó aquella vez en un avión; en ese caso… ¿estamos hablando de pantomima o lo que favoreció la dichosa filtración fue mas bien una pamplina? Porque eso si que explicaría muchas cosas.

Lo cierto es que, si queréis saber mi opinión, yo soy partidario de que determinados secretos se mantengan siempre ocultos debido a la espeluznancia que puede provocar el conocimiento de los mismos, y es que, sin ir mas lejos, entre la gran cantidad de confidencialidades que los muchachos de Wikileaks han sacado a la luz, se desenmascararon datos tan terroríficos como que:

• El logotipo de Matutano es un icono francmasónico ante el que se rinde culto y pleitesía, celebrando misas negras para invocar su poder Bob Esponjapor medio de arcaicos rituales en los que los risketos y los kikos gordos corren a raudales entre sus acólitos y adeptos, acabando dichas reuniones secretas en bacanales orgiásticas de carácter sexual.

• Los últimos análisis que se le practicaron a Bob Esponja en la Clínica Ruber Internacional, demuestran fehacientemente tras el recuento de plaquetas, transaminasas y su puta madre en bicicleta, que la cirrosis hepática que le aqueja está en el último y más devastador estadio de la enfermedad, que tiene los días contados y que, su malogrado cuerpo, ni siquiera va a poder ser aprovechado para que en algún centro de huerfanitos aquejados de soriasis les froten el nabo eliminando pieles muertas, ya que el pobre muchacho tiene todo el cuerpo hecho paté a la pimienta… ¡por no decir que fosfatina!

Por cosas como esta es por las que digo yo que es mejor permanecer en la ignorancia, y es que ahora de cara al verano, te enteras de algo así estando en un chiringuito de playa… ¡y hasta se te quitan las ganas de chupar las cabezas de los langostinos!

The Following

Edgar Alan Poe, el gran escritor buque insignia de la novela gótica universal, era un sopleras; un tío vinagre que empleaba gran parte de su tiempo en ir de tugurio en tugurio poniéndose hasta las tetas de absenta, y no me pongáis esa cara, Antonias, porque esto que os estoy contando hace ya mucho tiempo que dejó de ser noticia.

La cuestión es que Poe era de morro fino, le gustaba el alpiste de calidad The Following 1por lo que no bebía absenta de esta que ponen ahora en los bares modernos con mucha iluminación y colorido y que no es otra cosa que vodka con colorante amarillo, el bueno de Edgar tomaba de esa absenta con la que si te pones finolis, alucinas en colores, algo así como el Optalidon (que Dios lo tenga en su gloria),  que desde que le cambiaron la composición convirtiéndolo poco menos que en paracetamol, todos los grandes literatos del mundo occidental dejamos de consumirlo.

Seguro que no entendéis muy bien a que viene esta diatriba psicotrópica sobre Poe, la absenta y otras florituras, pues no os calentéis ni empecéis a poner cara de: “¿pero qué martingala sin pies ni cabeza nos está contando este chaval?”, porque todo tiene su sentido y, al igual que las Novelas de a duro tienen planteamiento, nudo y desembrague, y las calzoncillos abanderado son, por definición, de naturaleza reversible, mis argumentaciones tienen su sentido, ya que este mes voy a hablaros de “The Following”, esa serie con mucho recao que hará las delicias de los que se dejan deliciosear, y que está causando tanto furor a este lado del Pisuerga.

Comenzaré por decir que si sois de esas personas que se acongojan y/o/u amilanan con las series de mucho canguelo o que, debido a ciertas afecciones cardiacas producidas por años de exceso y abuso de esa práctica tan castiza que es la de esnifar Pegamento Imedio, no podéis aguantar los thrillers de terror psicológico, mejor poneos a ver “Pasión de Gavilanes” desde la primera temporada, porque esta serie NO es para vosotros.

La serie trata sobre un asesino en serie muy malvado que, inspirándose en los escritores de novela gótica y, fundamentalmente en Edgar Alan Poe, realiza innumerables The Following 2fechorías psicopáticas, lo que, ineludiblemente, hace que acabe entre rejas como en su día “Los Chichos” (una de sus mas famosas melodías decía… ¡No quiero barrotes, no! ¡Quieeeeeero libertaaaaad yo siiiiii!).

Como bien es sabido, siempre que un policía echa el guante a un criminal, este piensa para sus adentros: “¡Mi venganza será terrible!”, así que el pérfido Joe Carroll (así se llama el maloso), organiza una especie de secta para, junto a sus acólitos trastornados, hacer la vida imposible a su exfamilia (una rubia muy mona que se separó de el, y un chavalín de 6 años) y, sobre todo, al policía que le capturó (el bueno de Kevin Bacon) y que hizo que acabara en presidio por una serie de catastróficos delitos que (a su demencial entender) no había cometido.

Me gustaría seguir relatándoos mogollón de vicisitudes mas a propósito de “The Following”, pero esta es una de esas series sobre las que cuantas menos cosas cuente, mejor, no vaya a ser que acabe levantando alguna liebre (en Cinemanía lo llaman spoiler) y cuando me veáis por la calle, me llenéis la cara de dedos por chafárosla.

Desde mi punto de vista la serie es recomendabilísima, muy bien realizada… con guiones muy pulidos… y todas esas cosas; uno se pasa los 40 minutos de cada capítulo en vilo, algo francamente complicado de conseguir en los tiempos que corren.

Y sí, haré la pregunta que estáis esperando, ¿Cambiaría algo de la The Following 3serie? Por supuesto, porque la cabecera de entrada es casi inexistente, si de mi hubiera dependido esa parte, habría hecho una cabecera de un par de minutos con imágenes de una dehesa muy frondosa y una música de fondo cuya letra dijera… que se lleveeeeeen a aqueeeeel, malo del aguaaaaaa, que se lleveeeeen a aqueeeeeeel maloooooo del ríooooo, que se lleveeeeen a aqueeeeeel que hay en las soooooooombraaaas, que se lleveeeeen a aqueeeeeel que hay escondíoooooo, pero a aqueeeeeeel Kevin Bacooooon, que nadie lo toqueeeeee, que lo dejeeeeeen tranquilooooo, que no lo provooooooqueeeeeen, ese Kevin bonitoooooooo ya nacío paaaaaaaaa Federaaaaaaaal, los malvadoooooos lo persiiiiigueeeeeen no lo dejaaaaaaaan descansaaaaaaaar, y ademáaaaaaas de bravuraaaaaaaaa, tiene pintaaaaaaa de Don Juaaaaaaaaan.

Vamos, que si después de ver la serie no me dais la razón en lo de la cabecera de entrada y la sintonía… ¡es que no tenéis corazón!

http://www.antoniamag.com/series/the-following

Reproches

Reproches. Siempre reproches. A todas horas. Cuando no es por pitos, es por Semidesnudaflautas. Y que conste, queridos amigos, que la culpa no es vuestra, el responsable soy yo por teneros malcriados y no poder deciros que no a nada cuando me reclamáis, solícitos, alguna fruslería. Y claro, yo no soy de piedra y si, como en tantas ocasiones, una de mis bellas y neumáticas lectoras de sinuosas curvas internas y externas, me ruega encarecidamente semidesnuda que escriba en el blog sobre un tema en concreto… ¿Cómo voy a decir que no? ¿Qué clase de caballero sería si diera un no por respuesta? Y si por ventura uno de mis abigarrados lectores me solicitara, pinturero, que escribiera sobre un tema fresquito, porque de tal cosa depende que salga victorioso en una apuesta que le ayudaría a poner una pica en Flandes, tapándole absolutamente todos y cada uno de los agujeros a una morena con garbo con la que había tanto porfiado como apostado… ¿Qué tipo de escritor mezquino y miserable sería si no le diera el capricho para la consecución de tan noble fin? Ya os lo digo yo… ¡Uno deleznable!

Por eso, cuando el otro día un alto mandatario del Ministerio del Interior (que dijo ser muy fan mío), bajo amenazas de sacar a la luz mi certificado de penales, mi hoja de servicios y un video muy comprometedor de cuando trabajaba de contertulio en “Bellezas al Agua”, me exigió de forma amigable pero esgrimiendo un puñal de plata con incrustaciones de pedrería, que escribiera uno de esos Diálogos tan suculentos que suelo mantener con mi madre (que como todo el mundo sabe a estas alturas… ¡es una santa!), le dije sin dudar un segundo: “De mil amores lo haré… ¡hijo de viuda!”. Así que sobre eso tratará mi columnata de hoy, queridos niños.

Resulta que últimamente y de forma recurrente a la par que reiterativa, mi Puñal de plataquerida madre y yo a la hora del desayuno mantenemos todos los días la misma conversación a propósito de un anuncio televisivo en el que un hombre da consejos a los conductores para evitar accidentes y otras cuestiones, la conversación suele discurrir en los siguientes términos:

– Kaskete.- Pero vamos a ver, porque ya me estoy calentando… ¿en calidad de qué da este hombre consejos a nadie sobre conducción y viabilidad?
– La Mari.- Supongo que en calidad de ciudadano de bien, porque no hay ningún letrero que le señale como experto en una u otra cuestión.
– Kaskete.- ¡Ole sus cojones! O sea que si a mi me da la gana, me voy a las puerta de Antena 3, la cadena amiga, digo que me graben dando consejos sobre cirugía cardiovascular porque es mi derecho constitucional como ciudadano de pleno derecho… ¿y tienen que transigir cortésmente?
– La Mari.- Pues no lo se, pero tu de cirugía cardiovascular atesoras conocimientos muy básicos y este caballero solo da consejos que no dejan de ser una sarta de obviedades como que hay que beber mucho líquido y refrescos de cola, para evitar dormirse durante la conducción en trayectos largos.
– Kaskete.- Y porque lo diga un perfecto Don Nadie con aspecto apamplinado y simiesco, sin acreditación alguna o estudios científicos propios que avalen sus palabras… ¿Me lo tengo que creer?
– La Mari.- ¡Pero por qué tuve que dar a luz a una criatura empirista y cartesiana!
– Kaskete.- Yo al menos soy un niñito chiquitín que piensa luego existe; hay porBeber liquido ahí otros hijos díscolos y degenerados que no solo no piensan, sino que tengo la certeza de que su existencia también habría que cogerla con alfileres, y que además meten mano en el bolso de sus madres para desvalijarlas… ¡Así que no se queje tanto!
– La Mari.- No te creas, que todos los días doy gracias al señor porque tu no tengas la mano larga.
– Kaskete.- Y yo a la Virgen de los Remedios porque usted no tenga querencia a Bingo.
– La Mari.- ¡A mis brazos, hijo de mis entretelas!
– Kaskete.- Como sabe que estoy falto de cariño y que cualquier carantoña, por mínima que sea, me ablanda el corazón.
– La Mari.- Es que lo que no sepa una madre…
– Kaskete.- Pues como madre que es y cuya obligación inexcusable es la de velar por el bienestar de sus hijos, la exijo ahora mismo de modo enérgico que haga el favor de llamar a Antena 3 y decir que ya esta bien de sacar a indocumentados que, basándose en Dios sabe que recomendaciones partidistas, llenan de pájaros la cabeza de los jóvenes por motivos seguramente oscuros y mercantilistas.
– La Mari.- Que cruz de niño…

Y así pasamos los ratos mi amada progenitora y yo…