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Niño-Dios (Tercera Parte)

– Kaskete.- Pero hombre… lo de que Dios es bipolar hace mucho tiempo que dejó de ser noticia…
– Jesús.- O sea, que al señorito le dan de primera mano la que Jesucristo 3probablemente es la primicia más exclusiva en lo que va de humanidad… ¡y le quita hierro al asunto!
– Kaskete.- A ver, no me malinterpretes, te agradezco a tope el detalle, y tanto es así, que te voy a convidar a una ración de bravas que se que a los de Judea os gustan mucho los sabores picantotes y especiados. Pero eso de que Dios es bipolar es algo que yo ya me venía yo oliendo desde hace mucho.
– Jesús.- Muchas gracias por las bravas, pero si me das a elegir… entreeeeeee tuu yyyyyyy la riquezaaaaaaaaaaaa, con esa grandezaaaaaaaaaa que lleva consigoooooooooo… ¡ay amor!, me quedoooooooooo contigoooooooo…
– Kaskete.- Que sea la última vez que estando en plena conversación de trascendental importancia para la humanidad me intercalas una canción de Los Chichos… ¡porque te meto un juicio!
– Jesús.- Disculpa, era por aportar una nota de vehemencia en mi impecable discurso, tampoco creo yo que se vaya a acabar el mundo por eso.
– Kaskete.- Que falta de profesionalidad… ¿A ti donde te han dao el título de Hijo de Dios? ¿En la tómbola de la Feria Estatal?
– Jesús.- Tu tampoco te cameles mucho, a ver si te voy a mandar una plaga bíblica en forma de ladillas… ¡por espabilao!
– Kaskete.- ¡Eso no! ¡Que yo me gano la vida con el nabo! ¡Y cogerme una baja por enfermedad venérea me supondría una ruina muy grande!
– Jesús.- Pues eso, en vez de una ración de bravas, mejor me pides una de langostinos de Sanlucar y ya de paso me explicas por qué te olías tú lo de la bipolaridad de mi decrépito padre.Feria Estatal
– Kaskete.- Hombre, a mi lo del Dios del Antiguo Testamento siempre me olió a cartón mojao, no me parecía nada serio ese Dios vengativo y rencoroso, que si ahora te lanzo un rayo en un cojón… que si después una centella en el nabo… que si aparta de mi camino o tiro de navaja… pero si a eso le sumas que, de buenas a primeras, se saque de la manga que es un Dios repleto de bondad, misericordioso y comprensivo, que quiere a todos sus hijos por igual y los perdona siempre hagan lo que hagan, que quieres que te diga… ¡el asunto huele a cuco!
– Jesús.- Lo del Dios bueno empecé a notarlo yo desde que se pegó una hostia con la moto en la Casa de Campo
– Kaskete.- Pues una conmoción cerebral explicaría ese cambio tan radical de personalidad. Vamos, que la de Dios no sería una actitud sospechosa, sino claramente uno de los síntomas de una patología severa asociada a un traumatismo cráneo-encefálico… ¡si ya me parecía a mi que la Teoría del Libre Albedrío estaba mu pillá por los pelos!
– Jesús.- Yo es que al fin y al cabo en esta familia no pinto nada, así que no te puedo decir. Eso sí, con los derechos de la película nos vamos a forrar.
– Kaskete.- Eso era otra de las cosas que te quería comentar, hay un pequeño problema con lo de los derechos…
– Jesús.- Buenooooooooo… ¡ya estamos con martingalas! A ver, que es…
– Kaskete.- Nada, que vamos a tener que repartirlos entre tres, en lugar de entre tu y yo solo.
– Jesús.- ¡Coño! ¿Y quien es el tercero en discordia?
– Kaskete.- Si no te enfadas conmigo te lo digo.
– Jesús.- Prueba a ver…Con la moto
– Kaskete.- Es Cinecito, pero su porcentaje es sensiblemente menor…
– Jesús.- ¡Me cago en Dios! ¿Pero como se las apaña ese hijo puta para estar siempre metido en to los fregaos?
– Kaskete.- Ya sabes, que se relaciona muy bien…

Y no os cuento como acabó el asunto porque al Niño-Dios es hablarle de Cinecito y se encabrona. ¿Puede que sea porque en mas de una ocasión le ha levantao la novia? Puede… ¿Quizá porque no sería la primera vez que Cinecito le chulea el dinero de un negocio al niño Jesús? Pues con toda probabilidad.

El caso es que, como se que el tema de Cinecito va a levantar ampollas de sangre, mas adelante os contaré sus andanzas y desventuras existenciales. Pero hoy no, porque se me hace tarde y esta esperándome mi psicoterapeuta para jugar a las chapas… ¡y he dicho jugar!

Niño-Dios (Segunda Parte)

– Jesús.- Si que me la hicieron, me cambiaron el aceite, el líquido de frenos, el bombín de la cerradura del maletero y las varillas de los Whiskylimpia parabrisas, y por ser el hijo de Dios me hicieron un precio.
– Kaskete.- Ah, pues entonces fenomenal… ¿no?
– Jesús.- Pues no, porque me hicieron un precio malo, me dijeron que como yo hago milagros bien podía convertir el agua en whisky, la convertí en 100 Pipers, y parece que les molestó que no hubiera sido whisky de malta de 25 años, así que me metieron una clavada en la factura… ¡de padre y muy señor mío!
– Kaskete.- Por todo peca uno… ¿verdad?
– Jesús.- Si… ¡qué trabajos nos manda el señor!
– Kaskete.- Eso está todo muy bien, pero a lo que vengo, vengo, sabes por qué estoy aquí… ¿no?
– Jesús.- Claro que lo se, porque para variar vienes el último a entrevistar al artista; ya ha estado aquí Cesar Vidal de la COPECarlos Carnicero de la SER y un grupo de monaguillos a medio capar de La Razón con Maruenda a la cabeza.
– Kaskete.- ¿Entonces que opinas acerca de que un rayo haya fulminado una estatua tuya de mas de 6 metros de altura? Parece un poco sospechoso todo este asunto… ¿No crees?
– Jesús.- Sospechoso… ¡y una puta mierda! Yo he venido a este mundo a sufrir y a padecer, mi padre no se conformó en su día con que me Filosofia Cristianadieran un solfa de hostias los romanos y me crucificaran de mala manera, no… ¡ mas de 2000 años después todavía sigue dando por culo!
– Kaskete.- ¿Pero eso no forma parte del Gran Plan Universal de Dios, consistente en que todo tiene un “por qué”, que ha de ser realizado a su modo aunque escape a nuestra comprensión?
– Jesús.- No… ¡forma parte de mis cojones!, lo que pasa es que yo he estado todos estos años muy callado, pero ahora voy a tirar de la manta… ¡porque ya está bien!
– Kaskete.- ¿Y me vas a dar a mi la exclusiva?
– Jesús.- Si, pero no porque te la merezcas, lo que pasa es que Cesar Vidal no ha querido escucharme, estaba más pendiente de escribir una reseña para la Revista de Tallas Grandes de El Corte Inglés; Carnicero solo me ha preguntado si a mi entender la Filosofía Cristiana tiene raigambre marxista o no, y lo que me ha pedido Maruenda mejor no te lo digo… ¡porque es que mese revuelven las tripas!
– Kaskete.- Me lo imagino, porque a esa gente del faranduleo se la ve venir de lejos, y como ahora está de moda la barbita canalla y el look zarrapastroso, todos los famosos de la tele ven a un melenas desaliñao, se piensan que es Devendra Banhart y le piden el teléfono de Natalie Portman…
– Jesús.- ¡Un despropósito!
– Kaskete.- ¿Entonces cual es esa exclusiva tan apetitosa que, si el Jesucristo 2tiempo lo permite, la autoridad competente hace la vista gorda y Dios no lo impide, va a hacer que tanto tú, Niño-dios, como yo, nos forremos vendiendo primero el artículo de prensa, después la novela y mas tarde, si Santa Agapita así lo quiere, los derechos de la película que a buen seguro dirigirá Guillermo del Toro?
– Jesús.- Hombre, es algo en lo que cualquiera que tenga unos conocimientos básicos de Psicología Aplicada tendrá que darme la razón. Agárrate que vienen curvas… ¡Dios es bipolar!

(Continuará… )

Niño-Dios (Primera Parte)

 

Mi obligación como Cronista de lo Cotidiano del Reino de España y de Portugal, es la de dar objetiva cuenta de los acontecimientos mas Futbol 7relevantes que acontecen desde la sombra que proyecta la Torre Inclinada de Albacete, hasta el Puente de Brooklyn, si entendemos como puente Casa Pepe y como Brooklyn el Puerto de Despeñaperros.

Pero eso no significa que, como periodista, en un momento dado no pueda salir de las fronteras ibérico-anglicanas para realizar un impecable trabajo de campo allá donde se me necesite, sea esta solicitud porque tengo que tomar medidas para el diminuto traje de baño de las componentes del Equipo Femenino de Fútbol 7 de la Republica Checa, o porque han aparecido entre unas recónditas ruinas de Torrelodones las tetas incorruptas de Santa Bernardina y tengo que hacer acto de presencia para, en calidad de Inspector Técnico de Protuberancias, dar el visto bueno y cumplida fe de que en su día esos pechos fueron tersos y firmes y dieron gloria, renombre y pundonor a la expresión: “Teta de novicia“.

Por eso tras anticiparme un pajarito (concretamente un cernícalo de ojete almidonado), la siguiente noticia: “Un rayo fulmina una estatua de Jesús de seis pisos de altura en Ohio”, no me quedó mas remedio que salir en busca del interfecto, a la sazón Jesús, en un viaje no de carácter espiritual sino de esencia puramente profesional, para entrevistarle en persona y mostrar al mundo entero su versión de los hechos acaecidos y su sentir al respecto.

Tersos y FirmesComo ya sabéis, siempre que salgo de viaje allende las fronteras de esta España mía, este Portugal nuestro, no por placer o por negocios sino por motivos laborales, preparo concienzudamente mi petate y/o/u equipaje profesional consistente en una petaca de 100 ml repleta de agua, una cantimplora de 25 litros con anís del mono, una vara de abedul, un tupperware con medio kilo de morcón en salsa vizcaina y otro con 250 gramos de quisquillas salvajes, las Obras Completas de San Juan de la Cruz, el Tomo Número 16 de la Enciclopedia Británica y un Acelerador de Partículas de 60.000 toneladas, porque siempre que sales al extranjero acabas echando de menos no haberte llevado uno… ¡como pasa con el cargador del móvil!

Una vez que hice acopio de estos livianos pero imprescindibles enseres, me dirigí a mi Ohio del alma a entrevistar a Jesusito de mi vida que, para el que aun no lo sepa, es niño como yo, y es precisamente por ese y no por otro motivo por lo que lo quiero tanto, y le doy mi corazón, suyo es… ¡mío no!, y cuando por fin conseguí localizarlo, borracho perdido en un puticlub de carretera, mantuvimos la siguiente conversación:

– Kaskete.- ¡Jesusito de mi alma!
– Jesus.- Sin pecado concebida…
– Kaskete.- Te encuentro más alicaído de lo que en principio cabría esperar del Hijo de Dios.Jesucristo 1
– Jesus.- Del Hijo Tonto de Dios, querrás decir.
– Kaskete.- Que pasa… ¿que gastas mucho?
– Jesus.- Pues antes consumía muy poquito, unos 3 litros a los 100 kilómetros, como un mechero, pero se conoce que debo tener mal las birolas o el latiguillo del carburador, y cuando me salta el turbo gasto mas que un hijo tonto.
– Kaskete.- ¿Pero te han hecho ya la revisión de los 15.000 kilómetros?

(Continuará…)

 

¡No a la Tala! (Cuarta Parte)

– Podadora 2.- Estamos capacitadas para responder cualquier tipo de pregunta por compleja y/o/u enrevesada que esta sea.
– Podadora 1.- Si, que para eso nos sacamos la plaza de funcionarias, y en los temarios que entraban en el examen se estudiaba de todo un poco; en ese sentido podría decirse que lo nuestro fue una transformación hacia la polivalencia gracias al estudio de los temarios para peón, hasta el punto de que, a día de hoy, dominamos a la perfección tantas disciplinas que lo mismo te freímos una camisa, que te planchamos un huevo… ¡y sin darnos importancia!
– Podadora 2.- ¡Amén hermana! Opositando
– Kaskete.- En ese caso procederé a formularos la pregunta en cuestión, ahí va… ¿A que se debe que una mayoría considerablemente significativa de los estudiantes universitarios de Química Orgánica estén a maltraer con el Rodio?
– Podadora 1.- Me alegra que me hagas esa pregunta, precisamente la tesina que elaboramos juntas yo y esta, para el doctorado que se exigía como requisito ineludible al presentarse a las oposiciones de peón de aRbañil, versaba sobre ese tema.
– Podadora 2.- En efecto, la tesis llevaba por titulo: “El Rodio: Ese gran hijo de puta de las marismas de Peal de Becerro (Jaen)”, y en ella, grosus modus, veníamos a manifestar someramente, que es totalmente cierto ese desapego de los estudiantes de Química Orgánica hacia el Rodio, fundamentalmente, por culpa de Rodio Aragón, que hizo un flaco favor al nombre de tan noble metal de transición, haciendo que pasara a la historia como un elemento periódico innoble, al asociarlo con Rodio Aragón, que como era el payaso listo y tocaba el saxo, de endiosao que estaba, siempre iba mirando a todo el mundo por encima del hombro, algo que en la Facultad de Químicas de la Información gusta pero que muy poquito.
– Kaskete.- Una respuesta brillante, se nota que estoy tratando con mujeres de predicamento, pero el caso es que aunque me gustaría echaros un amor o haceros un polvo, no puedo hacerlo, básicamente porque reconozco abiertamente que soy esos que tienen un amor en cada puerto y como en España, la zona del litoral es de una amplitud ingente, me veo en la obligación moral de guardar muchos lutos y perder los menos respetos posibles.
– Podadora 1.- ¿Entonces de mete-saca vagino-parietal nada? Un amor en cada puerto
– Kaskete.- Mucho me temo que no, queridas, pero si me gustaría proponeros un negocio que seguro satisfará a ambas partes litigantes.
– Podadora 2.- Explícate machotón mío.
– Kaskete.- He visto que estáis preparando unas buenas montoneras de ramajes, hojarascas y follaje en general.
– Podadora 2.- Asín é.
– Kaskete.- ¿Que os parece si comercializamos esa hojarasca, reciclándola como papel higiénico para venderlo en zonas de campismo y escalada?
– Podadora 1.- ¿Y con eso que ganaríamos?
– Kaskete.- Hombre, pues de momento acabar con esa falsa filosofía de que en el monte con una piedra basta. Y después, sacarnos unos buenos duros haciendo que el ciclo de la madre naturaleza no se vea afectado gracias al reciclaje municipal.
– Podadora 1.- A mi me parece bien… ¿Pero esto contentará a tu agraviada madre?
– Kaskete.- Si, porque parte de los beneficios que recaudemos los invertiremos en comprarle alguna fruslería, como por ejemplo, un collar de ámbar auténtico de esos que traen dentro de cada cuenta un mosquito… ¡como en la peli de Parque Jurídico!
– Podadora 2.- En fin, yo hubiera preferido que me taparas absolutamente todos y cada uno de los agujeros que atesoro en mi candoroso organismo, pero esto tampoco esta mal.
– Kaskete.- Entonces tenemos un trato.

Y así fue como, gracias a mi elocuencia y desparpajo, se solucionó el colosal Arbol 4agravio hacia mi pobre madre que ahora descansa en paz pegándose unas vacaciones de padre y muy señor mío en el Caribe Neocelandés. Y me llena de orgullo decir que de esta unión empresarial mía con el funcionarizado salió, no solo una productiva entente, sino un gran logro para la humanidad, puesto que fue gracias a nosotros que se introdujo en el panorama internacional la sana costumbre de regalar un CD del violonchelista Pau Casals con cada pack de 6 rollos de papel higiénico, ya sabéis, por la cosa de escuchar un solemne réquiem mientras se guarda un minuto de silencio por la parte de nosotros que se va para no volver cada vez que tiramos con nostalgia de la cadena del váter.

¡No a la Tala! (Tercera Parte)

– Podadora 1.– ¡Uy que bravura! Así es como me gustan a mi los hombresArbol 3¡bragados y sandungueros! ¡Manoli, ven! ¡Que tenemos aquí un mozo garrido!
– Podadora 2.- Cuéntame Paqui… ¿Cuales son tus cuitas? ¿Qué males son aquestos que te afligen que tan azorada y lisonjera te veo?
– Kaskete.- Sus cuitas son que he llegado yo… ¡un hombre honrao!, y no me iré de aquí sin que se me proporcione una satisfacción que repare el agravio cometido hacia la persona de mi madre que, si bien no me llevó durante 9 meses en sus entrañas como mi amado padre, si es cierto que ha cargado con el mochuelo de forma abnegada y mas que encomiable durante 30 y pico años que, a la pobre criatura, se le han debido hacer una eternidad… ¡y por ello tiene el cielo ganao!
– Podadora 2.- Con que exiges una satisfacción… ¿eh bandido?, pues has venido al lugar idóneo, porque si por algo nos caracterizamos las podadoras del Ayuntamiento es porque podemos proporcionar todo tipo satisfacciones de una forma discreta a la par que económica. Venga, vete bajando los pantalones que voy a hacerte un trabajo fino.
– Kaskete.- ¡oyoyoyoyoyoyoyoy!
– Podadora 1.- ¡Anda! Que gutural a la par que ruidístico.
– Kaskete.- Mujer, es que como no estoy acostumbrado a este tipo de lances, fluye este ruido tan característico en mi, escapando por los poros de mi ser; bueno, eso y que además yo siempre he sido mucho de recurrir a la onomatopeya como recurso estilístico y argumento existencial que ayude a Discreta y economicaproporcionar solución a todos los males que aquejan al universo, mas allá del Corredor de Barbastro, sito allá donde se vislumbra, acechante, el Abismo de Cabanillas del Campo.
– Podadora 2.- Que piquito de oro gastas, rey moro… ¡me tienes encandilada!, vengan aquí esos pechos, acérquense a mi esos fornidos brazos, aproxímese a mi ser ese torso musculado y esos perniles que son acero para los barcos… ¡que te voy a hacer un hijo!
– Kaskete.- ¡Vade retro, Satanás! Retroceded impías podadoras o utilizaré mi neptunesco tridente para, con cada una de sus tres afiladas puntas, pincharos vuestras estupendas nalgas a todas y cada una de vosotras al mismo tiempo.
– Podadora 2.- Pero no salen las cuentas, sobra una punta, porque tu tienes un tridente y nosotras somos solo dos.
– Kaskete.- ¡Pues entonces utilizaré un vidente!
– Podadora 1.- Eso ya es otra cosa, ahí sí estamos ante un argumento de todo punto irrebatible, está claro que solo era cuestión de ponerse a hacer números. Entonces dime… ¿Como vamos a solucionar esto? ¿Acaso estas despreciando nuestros lúbricos y funcionariales servicios femeninos?
– Kaskete.- Coño , es que dicho así parece uno malo, copón. No es que os esté Tridentehaciendo un desplante, pero es que yo no soy de pagar por según que servicios por muy satisfactorios que estos puedan resultar; además, si estamos hablando de reparar un agravio cometido para con una madre… ¡que es una bendita! ¿En qué ayudaría que yo procediera a haceros, con ardoroso ímpetu y fragor telúrico, lo que los jóvenes denominan “la metidita”?
– Podadora 2.- Bueno, si te va a contentar mas, podríamos pagarte a ti por ello.
– Kaskete.- Ese ya es otro cantar pero, y dicho sea esto sin ánimo de ofender, yo tampoco soy de yacer con una cualquiera, antes tendréis que responderme ambas dos a una compleja pregunta…

(Continuará… )

¡No a la Tala! (Segunda Parte)

Ocurrió que, al llegar al punto donde se hallaban los funcionarios, me encontré Arbol 2con que todas eran mujeres y que, al hecho de que poseyeran sensacionales curvas e inmarcesibles rostros, se unía el concepto de que, para mi asombro, estaban realizando su faena de poda arborífera desnudas de cintura para arriba.

Así que recompuse el gesto, me abroché el batín, recargué mi pipa con tabaco de primera calidad y, veloz cual saeta, encandilado por el movimiento hipnótico de las voluptuosidades que se me venían encima (a las que los poetas neoclásicos denominaban con gracioso lirismo mandrungas), desplegué mis marchitas alas y, con gesto galante, me dirigí a una de ellas que en ese momento encaraba su labor, garbosa, cantando una fresca melodía de canción ligera:

– Podadora 1.- De que fuiiiiiiiiiii a cruzá laaaaaaaaaaaa fronteraaaaaaaaaa y eeeeeel aduaaaaaaneeeeeeeeroooooooo meeeeeeeeee preguuuuuuuuuuuuuuuuntó… 
– Kaskete.- Espero no importunarla, señorita… 
– Podadora 1.- ¡¡Donde está su pasaporte!! Y de estaaaaaaaa maneraaaaaaaa el le conteeeeeeeeestó. 
– Kaskete.- Disculpe joven… 
– Podadora 1.- ¡Uy! Perdona, segoviano de mi vida, es que cuando me meto Cantandoen la harina tamizada de mis melodiosas labores, no hay mas mundo para mi… ¿En que puedo ayudarte? 
– Kaskete.- Pues usted verá, es que vivo aquí al lado y tengo una madre impedida… 
– Podadora 1.- Tu cara se me hace conocida… ¿Tu no eres Kaskete, el de la roja nariz? 
– Kaskete.- No, ese es Rudolph; cierto es, no negaré la evidencia, que a mi la nariz también se me pone colorada cuando me tomo una copita de Sidra “El Pelotari”, pero vamos, como le pasa a los legionarios de los tebeos de Asterix y no por ello se define su todo global por una parte tan exigua. A mi se me conoce en los círculos literarios como El Travolta de Legazpi, El Tenorio de Las Vistillas, el Rodolfo Valentino de Fuencarral… ¡e incluso El Zumbador del Henares!, pero de nariz roja nada, guapita. 
– Podadora 1.- ¿Y serías tan amable de firmarme un autógrafo aquí en la teta derecha, porfaplís? 
– Kaskete.- ¡Dígamelo con flores, señorita! ¿Que pensarían de mi en el Club de Caballeros si actuara con tal temeridad? Yo soy un joven ponderado, tranquilo, un hombre impasible a las tentaciones de la carne pero aun así… ¡inasequible al desaliento! 
– Podadora 1.- Pues a tenor de lo que vislumbro, me temo que tu boca debería dejar de firmar cheques que las enhiestas vergüenzas que se escapan juguetonas de tu batín no puedan pagar
– Kaskete.- ¡Que apuro! Usted disculpe, es que estoy recién levantado, y ya sabe que como dice el cuplé: Todaaaaaaaas las mañaaaaaaanaaaaaaaas, cuandooooooo me levaaaaaaantoooooo tengooooooooo laaaaaaaaaa su autografo aquipiruuuuuuulaaaaaaaa mas duraaaaaaaaa que uuuuuuun caaaaaantooooo
– Podadora 1.- Por lo que he podido reconocer la melodía es de Vivaldi… ¿pero de quien es la letra? 
– Kaskete.- La escribieron Byron y Shelley al alimón… ¡pero a lo que vengo, vengo! En mi humilde morada de 850 metros cúbicos se ha cometido un atropello despertando a una madre con esta escandalera y vengo a hacer justicia en un duelo de oratoria a muerte… ¡On garde mademoiselle

(Continuará…)

¡No a la Tala! (Primera Parte)

Así que estaba yo soñando con angelitos rechonchos, en una especie de Arbol 1duermevela cuando empecé a escuchar como se acababa el mundo. Me incorporé con los ojos medio entornados, haciendo alarde de oniricidad y vi a mi pobre madre… ¡que es una santa!, en mitad del pasillo, de la misma guisa que yo, legañosa, desorientada y aturdida, y la pregunté desalentado: “Madre… ¿ha llegado ya el fin de los días?”, a lo que ella sin dudarlo un instante me respondió: “No, pero cuando acabe con los funcionarios del Ayuntamiento que están podando los árboles desde las 7 de la mañana, te aseguro que desearán haberse topado con los 4 Jinetes del Apocalipsis en vez de conmigo”.

Porque malos son los curas que meten mano a las monjas, o los dueños de animales que capan a sus mascotas; aunque la verdad, peor sería que los curas caparan a las monjas y les metieran mano a las mascotas; pero a lo que voy, voy, hay algo aun peor, y es el hecho de que un funcionario (cuyo leit motiv en esta vida es no dar un palo al agua), para una vez que trabaja, le de por pegarse el madrugón padre para acudir a la puerta de mi domicilio hogareño… ¡que es mi templo!, y despertar a una madre…¡que es todo santidad!, y buena prueba de ello es que durante el pasado conclave en el que se eligió al nuevo Papa argentino, la llamaron a ella para que aceptara el puesto, y dijo que lo rechazaba porque no la salía del higo estar todos los días yendo y viniendo de Roma para currar, y dejando a sus pobres y diminutos hijos desatendidos y al borde de la inanición.

Pero madre no hay mas que ocho… ¡y a vosotros os encontré en la calle!, y por Madrugonello, en un arrebato de gallardía, pundonor, galantería y, sobre todo… ¡españolidad sin límites!, le dije a la mía mamma: “Señá María, no se manche usté las manos y deje que yo me encargue de este asunto, que con el tema de lo que vienen siendo los funcionarios me manejo como pez en pecera. Ahora mismo salgo a la calle a hacer justicia… ¡me van a oír!”.

Ni que decir tiene que mi amada progenitora, con lágrimas en los ojos y pensando única y exclusivamente en mi bienestar, me comentó preocupada y con el caparazón en un puño: “Hijo mío, si vas a salir a la calle a patearle sus putos culos blancos a esos funcionarios decadentes y degenerados, por favor te lo pido, llévate una rebequita… ¡o aunque sea un echarpe!, que es tempranero y refresca”, con que encaminándome hacia mi destino, con una tostada de mermelada de ciruela bajo el brazo (bien sabe dios que, por motivos mas que evidentes, prefiero la de zarigüeya o la de higo, pero no había), y entonando con orgullo y aire muy marcial esa emocionante melodía que diceLlevaaaaaaaaaaaaan colgandoooooooooooo los hombreeeeeeeeeees, un cilindrín uuuuuuuuuun cilindriiiiiiiiiiiiin, que diceeeeeeeeen que es para daaaaaaaaaar, gustirrinín gustiiiiiiiiirriniiiiiiiiiiiiin, unoooooooooos presumeeeeeeeen de un palmoooooo, es la mediaaaaaaaa nacionaaaaaaaaaal, Culos blancospero que no deeeeeeeen la tallaaaaaaaaa es lo maaaaaaaaaas habituaaaaaaaaaal… ¡radiolé!, dirigí mis pizpiretos pasos hacia una suerte cruel e implacable, y al toparme de cara con el funcionarizado, esto fue lo que ocurrió…

(Continuará… )