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Entrevisteo Fino (Segunda Parte)

Tras llamar seriamente la atención a mi apergaminada madre por no haber contado con mi erudita opinión para tales menesteres, la conminé a que cogiera un cuaderno de tapa gorda y un bolígrafo de 4 colores y a que tomara nota de cuanto la iba a contar, pues mi sabiduría es de una eficacia mucho mas que indubitable y merece, en el peor de los casos, que una madre apunte las cosas de apuntar para llevarla siempre manuscrita de su puño y letra y hacer uso de ella (ya sea para el bien o para el mal), siempre que la ocasión así lo requiera.

Y como mi querida madre afirmó no tener cuaderno de tapa de cuero repujado, la presté un paquetito de folios de “El Galgo” y mi estilográfica de entre semana, y comencé mi alocución hablándola de las 3 reglas de oro para salir airoso de cualquier entrevista amarillista que intente trastocar nuestras respuestas para dejarnos en ridículo. Las 3 reglas son las siguientes:

1.- Sembrar el Desconcierto.- O lo que es lo mismo: A preguntas tendenciosas… ¡respuestas inverosímiles! Si a alguien le hacen preguntas que podamos considerar que entran en el territorio de lo íntimo o personal, hay que contestar siempre con argumentos diametralmente opuestos y sin relación alguna con lo preguntado. Por ejemplo: Si se pregunta: “¿Cuántas veces practica usted sexo a la semana?”, la respuesta idónea sería: “En efecto tras los Tratados de Yalta, Postdam y Paris, se puso fin a la 2ª Guerra Mundial surgiendo un nuevo orden internacional después de haberse repartido Alemania entre los vencedores”.

2.- El Método Cantinflas.- Consistente en hablar mucho, muy seguido y a gran velocidad, pero sin decir absolutamente nada. La técnica es muy sencilla, con utilizar mucha frase hecha, algún que otro refrancillo y 2 o 3 construcciones perifrásticas muy yuxtapuestas para que el entrevistador no se atreva a solicitar un explicación sobre lo contestado… ¡ya lo tienes todo hecho! Por ejemplo: Si el periodista pregunta: “¿Podría decirnos donde se encontraba usted la tarde del partido en lugar de estar en el palco de autoridades?”, la respuesta habría de ser: “Pues me alegra que me haga esa pregunta porque yo recuerdo, en palabras de mi madre, que la última ocasión en que nos vimos en la situación coyuntural anteriormente descrita, ella, con muy buen criterio, sentenció lo que usted y yo sabemos pero, como es mas que palpable, no podemos evidenciar a causa de que la situación “ut supra” descrita se sale de los parámetros, quizá no convencionales, pero si geoestratégicamente necesarios”.

3.- La Filosofía empirista de Locke.- Se basa en utilizar este pensamiento filosófico como método para, desde un punto de vista intelectualoide, dar cumplida salida a la pregunta de la que somos receptores.
Es cierto que algunos prefieren usar un método critico como el de Kant, o un razonamiento cartesiano emulando el “modus operandi” del bueno de René Descartes; pero yo soy mucho mas partidario de abrazar la Filosofía de Locke por su eficacia y empirismo, ya que si a uno le hacen una pregunta indiscreta, como podría ser: “¿Caballero… ¿qué sabe usted de los cojones de Mahoma? ¿Es cierto que tiene la certeza indubitable de que son de goma?”, contestaríamos: “Usted Locke tiene… ¡es muy poquita educación!” desarmando por completo al repórter, ya que para ellos el raciocinio filosófico es una tela de araña que los atrapa inexorablemente sin posibilidad de salida.

Estos son los consejos que yo le di a mi madre… ¡que es una bendita!, pero vamos que si los queréis utilizar vosotros, los usáis, y aquí paz y después gloria… ¡que nunca es tarde para aprender nuevas técnicas!

Entrevisteo Fino (Primera Parte)

La miscelaneidad que compone los mimbres que urden la base fáctica del Género Periodístico es extraordinaria; lo mismo puedes hacer una Crónica Costumbrista sobre los innumerables tipos de tetas caídas hacia arriba en la lejana Europa del Este desde la nostalgia y la añoranza, que entrevistar a un sacristán recién capao a orillas del Pisuerga a su paso por Torremocha, que realizar un reportaje de investigación con cámara oculta acerca de la economía sumergida de la Atlántida y su repercusión en los cangrejillos coloraos que emigran a aguas menos agrestes.

En general, el cronista de lo cotidiano, hombre avezado y vanguardista, profesional del medio que consagra su vida al Derecho a la Información de los demás, se mueve por estos insignes subgéneros como langostino en paella dominical y no duda en sacrificar su propia vida (o a poder ser la de un tercero en discordia), para que el ciudadano de a pie esté constantemente informado y pueda conocer de primera mano la actualidad en cualquiera de sus facetas y/o/u manifestaciones contemporáneas.

El Subgénero de la Entrevista es uno de los que mas denostado ha estado en los últimos tiempos (fundamentalmente desde que Mari Tere Campos hizo de él marca de la casa entrevistando a compañeras folclóricas y amigos banderilleros). Por eso quiero hoy hacer apología del mismo, cantando alabanzas hacia el y señalando que, si bien entrevistar a un personaje que tenga algo jugoso que aportar desde el punto de vista periodístico esta bien, muchísimo mejor está echarle un clavelillo a una de esas rusas de tetas caídas pa arriba de las que hablaba en la introducción a este artículo; vaya eso por delante y téngase en cuenta que lo primero es lo primero… ¡y el periodismo va después!

Sin embargo muchos compañeros de profesión (que no niego que sean reporters de altura y prestigio), se han obsesionado hasta tal punto con las preguntas que realizan que han olvidado por completo las respuestas, un error garrafal que ni siquiera lo cometen los chavales de primero de carrera (Quinto curso en Alemania). Porque sí, es evidente que confeccionar las preguntas como es debido dirigiéndose al mondongo de la cuestión y elaborándolas de manera gramaticalmente impecable y con un punto de chispa y picardía, esta bien, eso es innegable, pero mas importante es aun encauzar al entrevistado para que no cometa errores en la respuesta, si lo que queremos (y si somos profesionales del ramo a sueldo, esto debe ser así) es dirigir a nuestro entrevistado para que conteste lo que nosotros queremos oír.

Me meto hoy en estos frondosos y bien aderezados vergeles debido a que el viernes pasado a mi madre… ¡que es una santa!, le realizaron una entrevista a pié de calle los muchachos de Telemadrid (¡el NODO en color!), a propósito de la Sanidad Pública y el uso y/o/u abuso que realizamos los españoles y portugueses de los medicamentos que nos dispensan los boticarios del ramo, previa receta médica.

Cuando me enteré de que la habían entrevistado sin mi consentimiento y me explicó las respuestas que había dado, muy indignado la dije: “Madre, sabe que la quiero como a mi propia vida porque saliendo como ha salido usted de mis entrañas, la considero parte de mi… ¡pero que sea la última vez que la entrevistan en la tele y no me llama de inmediato para que le sople yo las respuestas!”.

Así que la di un cursillo acelerado de lo que hay que contestar en ese tipo de lances, para que en el futuro no tuviera problema alguno en situaciones de esta índole…

(Continuará… )

La Entrevista del Año

Pues si señores, es cierto que llevo poco tiempo en el mundo del bloguerío fino, por motivos… ¡que no me sale de los cojones explicar ahora!, pero eso no ha sido óbice para que mi éxito haya sido tan rotundo que ya se interesen por mi los principales medios de divulgación esotérica como la revista “Culos Prietos“, el semanario “La Sardinilla” e incluso el diario “El Heraldo de Pernambuco“, todos me prometieron el oro y el moro para que ofreciera en exclusiva una entrevista en la que pusiera sobre el tapete de ganchillo mis cuitas y desvelos. Sin embargo al final han sido los muchachos de “CRLM Office“, los que se han llevado el gato al agua, basicamente, porque han sido los que mas generosamente han bonificado el asunto. Aquí os dejo la sensacional entrevista que se me realizó para vuestro disfrute:

Defiende a capa y espada su condición de hombre honrado, abrazado a una imagen de San Martín de Porres si es menester, en una lucha sin par por demostrar que los Osos Amorosos no son trigo limpio. Entregado en vida y alma a tal hazaña, no han sido pocos los escollos encontrados en el camino. El último, hace apenas unas semanas, cuando los administradores del Fotolog borraron de sus servidores todos los textos y fotografías que nuestro protagonista había ido dando a conocer con tronío y buen hacer en su cuenta durante años y años, sin respetar ni tan siquiera que Kaskete fuera uno de los únicos tres usuarios con más de dos días cotizados a la Seguridad Social que aún seguía actualizando con frecuencia su cuenta en esta red social de origen brasileño. Iván ha prometido venganza, algún día se cagará “tanto en sus vivos como en sus muertos”, y qué mejor herramienta para ello que un blog desde el que dirigir con maña, como perspicaz estratega, su particular cruzada: El Mundo de Kaskete.

No obstante, es por todos conocido que lo cortés no quita lo valiente, así que no me queda más remedio que lanzar desde aquí una severa amonestación a este sin par complutense, pues no se le ha ocurrido más descabellada idea que comenzar su aventura bloguera desvelando que, bajo su entrañable apariencia, los habitantes de Fraggle Rock esconden un oscuro pasado y un no menos oscuro presente. Amigo Casquete, creo que no me excedo en mis competencias si te digo que aquí te has meado fuera.

A pesar de ello, no será este un sitio donde se declare culpable a alguien sin un juicio previo. Porque estoy de acuerdo en que, como reza el dicho, todo el mundo es inocente hasta que se demuestra lo contrario y es absuelto por un jurado popular y porque estoy convencido de que todo hijo de vecino tiene el mismo derecho que un yerno real a defender su honor, aunque para ello haya que crear una nueva sección que lo mismo no tiene continuidad. ¡Desembucha, rufián!

¿Quién te crees para tener una lucha interna con tu mecanismo?
Iván de Casquete y Molina… ¡un preboste generacional de tomo y lomo!

Con lucha interna o sin ella, ¿no te da vergüenza difamar sobre algo tan sagrado como Los Fraguel? ¿Te pego una hostia yo o llamo a otro para que te la dé?
Partamos de la base de que yo siempre he sido esquivo a vulnerar cualquier tipo penal recogido en códigos tanto españoles como portugueses, máxime si son delitos que acarrean lesiones hacia el derecho al honor… ¿dices que difamo? No estaría yo tan seguro, señor mío, pero si un jurado me condenara por tal injusticia, en mi defensa aseguraría que sólo hacia mío ese proverbio cantones que dice: “Difama… ¡y a bailar!”

Ya en serio, ¿no crees que te mereces lo del Fotolog por seguir usando esa mierda? No obstante, ¿tienes ya planeada tu venganza?
Sí, me está bien empleado por haber consagrado mi vida a una red social con sede en Brasil en cuya página de inicio ni siquiera se puede ver un gif animado de un mono lanzando cocos desde un palmeral; pero hay veces que un hombre tiene que hacer lo que tiene que hacer, guste o no. En cuanto a mi venganza… ¡auguro que será terrible!

¿Acaso eres más cabrón de lo que te pertenece?
Considero que esta pregunta obedece básicamente a que, sin duda, soy más conocido entre el público moderno y de corazón latino que entre los gurús del periodismo en general. Por eso ignoran que no puedo ser más cabrón de lo que me pertenece, ya que no tengo ná mio. De esto se deduce que, al no tener más posesiones terrenales que mi castillo hinchable en Escocia y el magnífico yate que reposa en el lujoso embarcadero de la playa de Albacete, mis pertenencias se reducen a la nada más absoluta o al +/- cero elevado al cubo.

¿Te las tomas hasta con la izquierda?
Si te refieres a las curvas, sí, porque desde muy chiquitito siempre tuve tendencia a cargar paquetón hacia la derecha. Por ello, y para evitar males mayores, no me queda más remedio que ganar las curvas por la izquierda, para evitar pegarme la hostia padre al girar.

¿Y te has arriesgado alguna vez a que te entre una salmonelosis?
Jamás. Sin embargo, y aún no habiendo asumido en la vida semejante riesgo, en el año 2010 se me concedió el Premio Píbody al escritor que más veces había cogido salmonelosis sin acercarse a un huevo de perdiz codornicera; premio éste que evidentemente dediqué a mi editor, que siempre se preocupa de que no me falte ni alpiste, ni agua en los comederos y bebederos de mi jaulita.

¿Has tocado madera alguna vez para no ir a por alguien?
En la puta vida, porque la Segunda Ley de la Termodinámica dice, y cito textualmente: “No toquéis jamás madera para no ir a por alguien, que las manos van al pan, hijos míos”.

Hablando de disputas, ¿qué fue de tu agria polémica con Luis Benavides?
Como solemos decir en el Club de Caballeros, aquello quedó todo en agua de torrijas. Ahora, lejos de mantener una relación de archienemiguismo acérrimo, nos tenemos un cariño verdadero, que, como tú mejor que nadie sabes, ni se compra ni se vende, fundamentalmente, porque no hay en el mundo dinero… ¡para comprar los quereres!

Ya que hemos mencionado lo de Benavides, ¿cobras mucho por aparecer en portadas de discos tan feas que molan?
Si te refieres a la magnífica portada del primer disco de Challenger, he de decir que amenazaron de muerte a mí y a toda mi progenie si no accedía a regalar mis derechos de imagen y guardar silencio durante exactamente 3 años y pico. Casualmente ese plazo venció antes de ayer a la hora del té y es por ello por lo que ahora cuento lo que en realidad ocurrió, aprovechando este púlpito de libertad y respeto a las garantías constitucionales que me brindas para decir que los componentes de esa banda de dulzaina-metal a los que hago alusión no fueron capaces ni de invitarme a un cubalibre por mi impagable colaboración.

Habrá quien no capte la relación con el tema anterior, pero da igual: ¿Tú crees que el padre de Lars Ulrich de Metallica siempre lleva razón?
¡Me acabas de dejar de palo! Yo pensaba que Lars Ulrich eran los padres, en ningún momento de mi dilatada y exitosa trayectoria pensé que Ulrich tuviera padre, de hecho pensaba que vino al mundo por medio de la división mitocondrial y que, eso sí, traía una batería con 7 timbales debajo’l brazo.

¿Te encadenarías a una farola para evitar que los Ketchoop se arrejuntaran?
Haría cualquier cosa con tal de que sus componentes no volvieran ni a dirigirse la palabra en la vida.

¿Y a Paquita la del Barrio le perderías el respeto?
¿Quieres decir otra vez? No soy yo banderillero de repetir cupletera…

Pero dejemos de hablar de ti, que aquí lo que interesa es descifrar algunos de los grandes misterios de la humanidad. Por ejemplo, ¿el vino dulce da calambres?
Sí, pero los cubitos de hielo quitan el dolor de huevos, con lo que una cosa contrarresta la otra… ¡los misterios del universo son más insondables que el braguero de Lina Morgan!

Y por último, ¿cuántas estrellas hay en el cielo?
Doscientos mil millones, igual que vitaminas tiene el Tang.

Incorrecto, la respuesta acertada es: “Las que tiene que haber, ni una más ni una menos”. Me temo que es evidente que el veredicto es… ¡CULPABLE! Pero que sea el pueblo, cuando lea este interrogatorio, el que decida si mereces castigo o no…” 

Así se las gastan estos muchachos… ¡y así es como responde un hombre!

http://www.mmamm.net/index.php/2012/03/07/culpable-o-inocente-ivan-casquete-de-el-mundo-de-kaskete/