Archivo mensual: diciembre 2013

Correspondencia Epistolar

Muchas son las cosas que pueden alegrar el corazón de un niño (como que le Admiradoraexoneren de por vida de varear alcornoques por mandato divino), pero si algo nos gusta a los adolescentes es que la gente se interese por nuestro devenir existencial, nuestras andanzas caballerescas y, en definitiva, el buen oficio literario del que hacemos constante gala y gracias al cual las fans nos envían cordiales misivas en las que ensalzan nuestra figura y se interesan por nuestra persona en general y las cuitas que nos afligen, en particular.

Por eso quiero compartir con todos vosotros, queridos amigos, un mail que me envió recientemente a mi correo personal una admiradora y que decía así:

Hola Estimados,

Estoy Monice Sanko, niña de 24yrs. He leído su perfil, y lo encuentro realmente interesante. Es por eso que estoy en contacto con usted para que podamos llegar a conocernos mejor para las relaciones personales, además de que tengo un número especial para discutir con usted en un tono muy serio, pls me entran en escribir sobre este; Esperanza de oír de usted pronto. Voy a enviar mis fotos a usted y también se explica más acerca de mi mismo cuando me responda. Todo lo que necesita es la comprensión y el interés para obtener más información acerca de mi .. Tenga cuidado mientras espero por su respuesta,

Monice tuyo.

Evidentemente fui veloz cual gacela en mi respuesta, y esto fue lo que contesté:

Querida Monice:

En primer lugar quiero agradecer que te hayas fijado tanto en mi gallardo Relaciones Personalesporte como en mis buenos modos literarios, eso si, me gustaría apostillar, sin ánimo alguno de picajosidad, que con 24 añazos, ya vas teniendo mas de mujer, que de “niña”.

Ni que decir tiene que como caballero de adarga antigua que soy, estoy dispuesto a discutir en “un tono muy serio” lo que sea menester, siempre y cuando alternemos dicha seriedad con momentos mas distendidos para alejarnos de formalismos y tiranteces y que nuestro parlamento pueda asemejarse mas al de Los Payasos de la Tele que a la homilía de un velatorio, pues estas épocas son mas de adorar al redentor, que de velar cadáveres en una cuneta.

Me alegra que me señales eso de que tienes “un número especial” y que no sea el 112, porque sinceramente, cuanto menos tengamos que recurrir al SAMUR o a los Municipales… ¡mejor que mejor!

En cuanto a esa mención a la “Esperanza de oír de usted pronto”, que puedo decir, me emociona sobre manera que mi aflautada voz te sea tan grata, no en vano es la cualidad que mas valoran mis admiradoras desde que me dedico al “Bel Canto“.

Agradezco infinitamente esas fotos que dices me vas a enviar y que confió sean en paños menores, que es lo que está de moda. También estoy contigo en que lo que necesito “es la comprensión y el interés para obtener más Numero Especialinformación”, porque igual que la paciencia es la madre de la ciencia, la comprensión es la prima-hermana de la presión, y cuanto mas isóbaras se apliquen a este tipo de asuntos, mas posibilidades habrá de que la cosa acabe como el Rosario de la Aurora que, en definitiva, es lo que gusta entre nosotros los jóvenes.

Sin mas me despido con un caluroso abrazo deseándote que tengas tú el mismo cuidado que me sugieres a mi que tenga mientras aguardamos mutuas respuestas, y es que en los tiempos que corren hay que andarse con mil ojos… ¿no crees, querida?

Atentamente:

Iván de Casquete y Molina.”

House Of Cards

Tanto en el maravilloso mundo de los deshollinadores en general, como en el de los mozos escobilleros en particular, solo hay una cosa de la House of Cards 1que, indubitablemente, podemos tener certeza año tras año; me refiero al incontrovertible hecho de que una vez que llega el verano, automáticamente llega la fruta, y puesto que el verano ya ha llegado, creo que en un ejercicio de responsabilidad institucional, deberíamos no entrar a valorar qué es lo que es o no es el que no se agache, porque de ese particular ya hay suficiente doctrina filosófica que ha tratado el asunto en profundidad, sin tapujos, ni paños calientes, vaya… ¡como es debido!

Pero lo que sí deberíamos hacer, y para eso estoy yo aquí con el gracejo y donaire que me caracteriza, es ponernos manos a la obra con la crítica de series de televisión que, con británica a la par que flemática puntualidad, os ofrezco a modo de sincero presente mes tras mes, mis queridas Antonias.

Para escribir sobre la serie de este mes antes tengo que hablaros de “Netflix“. “Netflix“, por si todavía queda algún alma cándida y pura que viva aislada en su pequeña atalaya y no sepa de que va la vaina, es una plataforma que ofrece contenidos audiovisulaes en Internet  por streaming (series y películas básicamente) a cambio de una suscripción mensual que varía en función del tipo de paquete contratado, vamos, para entendernos, “Netflix” es a las películas y las series, lo que “Spotify” a la música.

Y os estaréis preguntando… ¿Por qué tanto interés en ilustrarnos sobre una House Of Cards 2plataforma de este tipo? ¿Es que acaso el bueno de Casquete se lleva alguna suculenta tajada por tan amable publicidad? Pues no, señoritas, es solo que este mes voy a hablaros de “House Of Cards“, la primera serie de producción propia de “Netflix” que, como son mas listos que los ratones coloraos, han dicho… ¿por qué cojones vamos a estar comprando series a Showtime, la NBC, la FOX o la UGT (rama de ferrallistas), si podemos hacerlas nosotros mismos y llevárnoslo muerto? Y así ha sido.

House Of Cards” trata sobre la vida, milagros y funcionamiento interno de la Casa Blanca y el Congreso de los Estados Unidos de América, desde el punto de vista de los mamoneos, las puñaladas traperas, los pactos políticos antinatura, y ese largo etcétera que adereza con tanta sabrosura la política de alto nivel. Y alguno pensará… ¿otra vez “El Ala Oeste de la Casa Blanca“? No, amiguitos, “House Of Cards” es mas cruda, mas oscura y con una aureola de férreo cinismo que seguro hará las delicias de los mas exigentes de las Calles Génova o Ferraz.

La idea de la serie de por sí ya debería pareceros que tiene suficiente tirón, pero como se que vuestro nivel de exigencia es incluso superior que el de Alberto Chicote por los flamenquines que acompañan el botellín de media mañana, por si eso fuero poco, los muchachos de Netflix han puesto a House Of Cards 3vuestra disposición como protagonistas de la serie a Kevin Spacey, Robin Wright y Kate Mara, y como director de la misma a David Fincher… ¡ahí es ná! ¡canelita en rama!

Se que muchos me van a preguntar que qué tal anda la serie de tetas y culos, y he de decir que oye, para ser un drama de tema político, que queréis que os diga, no esta mal de choteo, se ven culetes prietos, pechos turgentes y lo que seguro que os levanta la libido a cotas insospechadas, un señor mayor de color negro, que prepara costillas a la barbacoa y que sale en casi todos los capítulos, por insólito e innecesario que pueda parecer, pero en fin, Hollywood es así, y al que no le guste su funcionamiento… ¡que se le seque la hierbabuena! Pues eso, Dios bendiga a América y tal.

http://www.antoniamag.com/homepage/contenidos/series/house-of-cards