Archivo mensual: septiembre 2013

Pasos de Baile

Resulta francamente cómico cuando una Universidad que a sí misma seReal Academia de la Lengua cataloga de prestigio presenta como novedoso algún estudio que, por lo general, hace años que en la cátedra de Paparachismo Cuántico que dirijo en la mil veces laureada Universidad de Massachussetts ya habíamos demostrado empíricamente por diferentes métodos.
Cuando esto ocurre, suelo decir a mis pupilos que me parto los putos cojones de la risa (como recomienda la Real Academia de la lengua que se exprese tal situación), porque veo que algunos llegan con mucha ilusión (pero a toro pasado), a conclusiones que nosotros descartamos hace años por erróneas, y aun tienen la desfachatez de presentarlas como revolucionarias.

Pero entiendo que no todo el mundo puede estar a la vanguardia de la ciencia como mis doctorandos de Massachussetts que, por poner un ejemplo ilustrativo de lo que os digo, fueron los que inventaron el abrenueces para evitar que políticos (tanto del gobierno como de la oposición), tuvieran que andar cascando almendrucos con los carrillos del culo, no solo en los pasillos del congreso, sino también en las propias banquetas del hemiciclo.

Y fueron esos mismos estudiantes comandados por el firme puño de acero con el que dirijo tan notable cátedra, los que demostraron indubitablemente que fingir la Enfermedad de Whipple es al menos tan cardiosaludable como desayunar todo los días una tostada de pan Bimbo untada con ajo y aceite de oliva virgen.

BailandoPor eso me hizo gracia una noticia que leí el otro día y que decía así: “La ciencia estudia el secreto de los pasos de baile que gustan a las mujeres”. Fundamentalmente porque este tema en Massachussetts ya lo tenemos mas que trillado.

Y es que amigos, no nos llevemos a engaño, después de décadas de estudio sobre lo que a las mujeres entusiasma en lo tocante a bailoteo, y sin ánimo de generalizar, en la Universidad de Massachusetts hemos llegado a las siguientes conclusiones:

1.- Que las mujeres, en lo que a bailoteo se refiere, prefieren que un caballero las lleve con delicadeza y aplicando a los pasos de baile los fundamentos de la Ciencia Infusa (que es la que emana de Dios sabe qué y va a parar a Dios sabe dónde), por lo que la mujer cuando baila suele pensar subconscientemente: “A quien el baile se la de… ¡la ciencia infusa se la bendiga!”, lo que ayuda mucho a los que adolecemos de conocimientos académicos de tipo danzaresco a sacar adelante una pieza.

2.- Que a las damas les gusta mucho que les arrimen la cebolleta, porque es algo que acelera el ritmo cardiaco y por lo tanto alegra el corazón, y tanto es así, que si un caballero quiere conquistar a una dama, es condición “sine qua non” que apriete bien el paquetón hacia la zona lumbar de su partenaire, que observe con cariño y emoción la balconada de la señorita y que, si es posible, pellizque ligeramente los carrillos del culo así como los senos, porque imprime dinamismo y ligereza al baile.

3.- Que bajo ningún concepto se le puede preguntar a una mujer: “¿Bailas?”, porque por su naturaleza contestataria e inconformista (sea o no cierto), se verá obligada a contestar: “No, estoy pedida”, lo que llevará a que el macho alfa oCarrillos beta (según sea el caso), por la parte que le toca tenga que decir: “Bueno, pues cuando tese pase el olor”. Esta es una situación que se da constantemente y que no suele llegar a buen puerto, es más, se han dado caso de mozos escalabraos que han acabado siendo arrojados al pilón de la plaza del pueblo de turno, por tan grosera actitud.

Por la parte que me toca, yo siempre que bailo una pieza con una bella dama, aprieto cachete con cachete, pechito con pechito y ombligo con ombligo y, sin ánimo de echarme flores, la cosa suele dárseme bastante bien; quizá puede que ayude el hecho de que (como bien sabéis a estas alturas), al baile voy impecablemente vestido de cintura para arriba, con chaqué, camisa de chorreras y pajarita almidonada, pero desnudo de cintura para abajo, que quieras que no, me da un look decadente y afrancesado que va mucho con mi personalidad y entusiasma a las señoritas.

Cuestionario Made in USA

Queridos lectores, hace mucho que dejó de ser noticia que valgo más por lo que callo que por lo que cuento, y aunque por todos es sabido que, tanto mi piquito de oro, como mi categoría literaria no tienen parangón, nunca os he contando los pormenores burocráticos que precedieron al célebre Nueva Yorkviaje que realicé a lomos de mi jaca torda, hacia ese abigarrado Nueva York de los molinos de viento y el queso curao, ese Harlem de la gaita castellana y la jota andalusí, ese Manhattan de mis entrañas de olla de algo más vaca que carnero, salpicón las más noches, duelos y quebrantos los sábados, lentejas los viernes… ¡y algún palomino de añadidura los domingos!

Como bien sabéis, por aquel entonces era preciso rellenar un cuestionario de entrada a los Estados Unidos de Albacete en el que se le preguntaban a uno lindezas del tipo de si ibas a USA con la intención de asesinar a un Presidente vivo o resucitar a uno muerto, o si tu intención era mas bien la de dedicar tu estancia a varear alcornoques con una soga y recoger los frutos en una espuerta de mimbre trenzao.

Pues bien, hoy os mostraré cuales fueron mis respuestas a dicho cuestionario, y como no soy hombre de medias tintas, ni de responder preguntas con un escueto SI o un insustancial NO, y además opino que las cosas no son blancas o negras, sino todo lo contrario, a continuación os haré partícipes de 3 de esas preguntas del modo en que las contesté, muy al gusto de un caballero de postín e ímpetu ibérico como soy yo, que ha hecho filosofía de vida de, a preguntas truculentas, respuestas inverosímiles pero de predicamento:

A.- ¿Padece de alguna enfermedad contagiosa, desorden físico o mental, o adicción a las drogas?

– Bien, veo que esta pregunta alberga una serie de matices que habría que perfilar, por ejemplo… ¿Las ladillas son una enfermedad contagiosa? ¿O es unaDesorden mental sugerencia implícita para facturarlas como equipaje de mano? ¿Y un desorden físico? Hombre, tener cuerpo escombro es una desgracia, pero tanto como un desorden. Porque estar mas sonao que el pandero un indio como todo el mundo sabe, no es un desorden mental… ¡Sino auditivo! En cuanto a las drogas, reconozco que puede que en algún momento se me haya ido la mano con el tinto de garrafa, pero de ahí a considerarlo una adicción… ¡media un abismo!

B.- ¿Ha sido arrestado o condenado alguna vez por un delito o crimen que implicaba atentar contra la moral o tráfico de sustancias; o arrestado o condenado por dos o más delitos para las cuales la suma de las penas era de cinco años o más, o ha sido traficante , o está intentando entrar en el país para cometer actividades criminales o inmorales?

– Me gustaría comenzar diciendo que en 1972, un comando compuesto por cuatro de los mejores hombres del ejército americano, fueron encarcelados por un delito que no habían cometido. No tardaron en fugarse de la prisión en la que se encontraban recluidos. Hoy, buscados todavía por el gobierno, sobreviven como soldados de fortuna. O sea que si a los muchachos del Equipo A se les condenó vilmente por un crimen que no habían cometido… ¡a ver por que cojones a mi no me ha podido pasar lo mismo! ¿Y qué rayos es eso de dos o más delitos para las cuales la suma de las penas era de cinco años o más? ¿Que es, un trabalenguas? Quieren que nos hagamos la picha un lío con tanto número? ¡Un poquito de educación, hombre!

C.- ¿Está o ha estado alguna vez implicado en espionaje o sabotaje; o en actividades terroristas; o de genocidio, o entre 1933 y 1945 usted estuvo implicado, de alguna manera, en las persecuciones asociadas a la Alemania nazi o a sus aliados?

– Coño… ¡si es que van a pillar! A ver, yo era uno de los oficiales de aprendiz de Al Bunkeralbañil-encofrador a los que se les encomendó la tarea de poner el alicatao de los baños en el bunker de Hitler, pero vamos, que no llegué ni a cargar con un saco de cemento, porque siempre he sido mucho de cogerme una baja cuando hay que salir de España para currar, y lo mismo me da un misterioso amago, que me tuerzo un tobillo…, así que técnicamente no tuve nada que ver con ese tinglado, y si no que pidan una vida laboral a la Tesorería General de la Seguridad Social… ¡que ahí reza todo!

Las otras 3 preguntas no os las pongo porque hacen referencia a mis espléndidas medidas, mis números de teléfono de contacto y el interminable historial lúdico-amoroso que atesoro, y de eso al fin y al cabo, ya doy cumplida cuenta a menudo en este vuestro Blog… ¿no es así?