Pirámides (Quinta Parte)

– Faraón.- Pensaba que querías el oro para hacerte unos buenos collares y forjar alguna que otra alizanza a modo de anillo que regalar a tus, imagino, infinidad de conquistas.
– Kaskete.- ¿Estás intentando sonsacarme mis miserias? Por favor… Collar¡que soy un caballero! Antes muerto, enterrado, agusanado y otro centenar de participios acabados en “ado”, que publicar en prensa la lista de los miles de mujeres a las que le he introducido la puntita con gracejo y buen oficio por los agujeros, orificios y/o/u boquetes que haya procedido en cada momento.
– Faraón.- Tanta caballerosidad me abruma, aquí en el Antiguo Egipto es que no gastamos de eso, de hecho por cada cachondona que se confirma que te has aliviao, te dan una serie de puntos y el que antes llega a 50.000 se lleva una licuadora.
– Kaskete.- Pues si eso que cuentas es cierto… ¡los egipcios me dais asco!
– Faraón.- Hombre, que bonito está insultar a un pobre faraón indefenso…
– Kaskete.- ¿Indefenso? Pero si tienes una legión de fieros guerreros armados hasta el ojete aquí a tu vera…
– Faraón.- Si… ¿Pero en qué lugar quedaría si todo un Faraón como yo, en lugar de dar la cara por mi mismo, te achuchara a mis escoltas como a un perro viejo para que te dieran una solfa de hostias?
– Kaskete.- Pues en uno muy malo, y te lo agradezco porque preferiría llegar al siglo XXI podrío de dinero, y no con la cara como un mapa, que Pokerya no está de moda.
– Faraón.- Pues entonces déjate de martingalas… ¡y al lío! Que has venido a hacer una labor seria… ¡y no a tocarte la polla!
– Kaskete.- Estoy completamente de acuerdo, así que comenzaré mi entrevista haciendo la pregunta que otros cronistas de menos empaque no han podido, no han querido, o no han sabido plantear: Querido Faraón… ¿Es verdad que cuando no saca ni mete, juega al poker y al julepe?
– Faraón.- Se que hasta el siglo del que tú vienes han trascendido una serie de inscripciones jeroglíficas que pueden dar lugar a cierta ambigüedad, bien por el desgaste del granito, bien porque no supimos plasmar bien nuestras intenciones. Eso es incierto, yo siempre he sido mas de la Cuatrola o el Bacarrá y, las fiestas de guardar… ¡del Cinquillo Asesino!
– Kaskete.- Eso me imaginaba. Y con respecto al asunto principal, todo el mundo desde los albores de nuestra civilización, se ha preguntado cómo con la escasez tecnológica del momento, construyeron ustedes estas mastodónticas pirámides…
– Faraón.- Pues creo que la respuesta es mas que evidente… ¡con dos cojones!
– Kaskete.- Sin duda una técnica de incuestionable valor… ¿Pero podría concretar un poquito más?
– Faraón.- Por supuesto, nosotros los egipcios hemos estado mu señalaos, se ha dicho que si teníamos centenares de miles de Esclavasesclavos a los que martirizábamos a base de látigo para que trabajaran de sol a sol… que si les pagábamos menos que a los niños que cosen balones para Nike… ¿ves tú por algún lado a todos esos pobres diablos?
– Kaskete.- Lo cierto es que no.
– Faraón.- ¿Y que es lo que ves?
– Kaskete.- Pues veo a 3 albañiles de los de gorrilla en ristre, acodaos en un adoquín de 1 metro de altura por 4 de ancho, bebiendo de una bota vino, y detrás de las vallas amarillas de metal que impiden el paso a la Pirámide, a 3 jubilaos rezongando e increpándoles.
– Faraón.- Efectivamente… ¡porque el secreto está en los viejos!

(Continuará… )

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s