Archivo mensual: octubre 2012

El Que Asó la Manteca.

No es necesario decir que el descomunal atenazamiento que esta ejerciendo sobre nosotros esta despreciable crisis en la que nos hallamos inmersos, está haciendo que mucha gente quiera agarrarse a un clavo ardiendo, ignorantes de que, por desgracia, hasta para eso es demasiado tarde… ¡porque ni lumbre hay para encender el clavo!

Y es descorazonador que ya ni refranes, ni frases hechas sigan surtiendo el mismo efecto por culpa de recortes institucionales y otro tipo de problemáticas que se derivan de la falta de efectivo que nos aqueja y que hemos de aguantar todos, sufriendo y padeciendo como putas por sus respectivos rastrojos.

Buena prueba de esto que digo es que ya nadie pierden pan y pierde perro, porque no hay pan que dar al perro ajeno, nadie puede cobijarse en buena sombra, porque no podemos arrimarnos a buenos árboles desde que hubo que empeñarlos para sacar 4 miserables centimillos y, lo que es peor, como tampoco bebemos agua, no podemos dejarla correr porque cualquiera se arriesga a dejar el grifo abierto al precio que se están poniendo las cosas. Si que es verdad que no todo son desventajas, hay que reconocer que, como hemos dado por hecho que Dios no nos va a ayudar, tampoco madrugamos, así que vayan unas cosas por las otras y sigamos con lo nuestro.

Y como no nos interesa desviarnos del tema que nos traemos hoy entre manos, daré sin mas rodeos buena cuenta de una noticia de la que tuve conocimiento recientemente y que decía lo siguiente: “Detenido el director de un banco tras intentar atracar su propia oficina en Vitoria”.

Así de malamente están las cosas, amigos, que hasta los propios bancarios (a los que se les presupone una buena paguita) tienen que atracar su propia sucursal para salir adelante. Esto, desde mi humilde punto de vista, no solo es terrorífico, sino desconcertante, porque desde que el bueno de Abundio vendió el coche para comprar gasolina, no se había visto cosa igual.

Sin embargo tampoco nos echemos las manos a la cabeza, rasgando nuestras ricas vestiduras mientras mesamos nuestros sedosos cabellos, porque cuando uno rasca un poco la superficie e indaga quien era este director de banco, salen a la luz datos mas espeluznantes aun que el del titular.
Y es que según fuentes que no puedo desvelar, entre otras cosas… ¡porque no me sale de los cojones!, se ha confirmado que no es la primera vez que este hombre hace cosas de esta naturaleza; por ejemplo, se sabe a ciencia cierta que fingió tener almorranas para ver si al ir al medico de cabecera le frotaban el ojete con piedra pómez porque cuando acabó la mili estaba de moda apuntarse a maricón.
También se comenta que fue él mismo quien propuso cambiar los parkets de la bolsa por moqueta, asegurando que era un material mucho mas señorial que la caoba, que al hacer efecto velcro con los trajes de Armani, alegraba el corazón de los brokers y terminaban su jornada de trabajo con una sonrisa en los labios y un agradable picorcillo en la pernera de sus pantalones de espiguilla.

Por otro lado, fuentes de la policía aseguran que la detención del presunto presuntoso fue compleja porque al verse acorralado se apuntó a sí mismo con una barra de fuet de Casa Tarradellas y amenazó con comérsela entera sin ofrecer un taquito a nadie si no se accedía a sus peticiones, que en concreto fueron: 4 pistolas de pan de puntos no consecutivas y sin marcar, una botella de tinto sin picar y dos naranjas guasintonas de cara al postre.

Como se está poniendo la vida de achuchá, amigos…

Desmadre a la Americana (Cuarta Parte)

– Kaskete.- Porque deduzco que su indignación parte del hecho de que en Denver es una práctica muy mal vista lo de que los amigotes se gasten el dinero de uno aprovechando que ha fallecido… ¿verdad?
– Muerto.- ¡Pero que Denver, ni que Denvar! Sea uno de donde sea eso es de tener muy poquita vergüenza… ¿De donde es usted?
– Kaskete.- Yo soy ciudadano del mundo.
– Muerto.- ¿Pero que mundo? Porque es que mundos hay muchos. Yo por ejemplo con la cosa de haberme muerto, tengo un pie aquí y otro en Palafrugell del Besós que, como bien sabrá usted que tiene estudios, es el sagrado y místico emplazamiento al que van a morir los elefantes y a aterrizar los OVNIs que se llevan las almas, pecadoras o no, a la siguiente y mas evolucionada dimensión.
– Kaskete.- Yo es que soy lo que los jóvenes denominan un Slider, el clásico deslizador que va de dimensión en dimensión paralela palpando culos, sobando tetas, bajando a las cabañas, subiendo a los palacios y, en la mayor parte de las ocasiones, escalando los claustros.
– Muerto.- O sea que eres como el Don Juan de Las Vistillas.
– Kaskete.- Si, pero mi modus operandi se asemeja mas al del Travolta de Legazpi.
– Muerto.- Pues ya le digo que no es cosa de Denver, obedece mas a la falta de respeto y cualquier tipo de atropello que se cometa donde sea…
– Kaskete.- Yo pensaba que en Colorado la gente era muy suya para los dineros.
– Muerto.- Colorado es como me quedé yo cuando vi el destrozo que me habían hecho en la cuenta corriente, y todo gastao en putas… wisky del malo… jeringuillas… y, lo peor de todo, 2 toneladas de naranjas guasintonas, que solo Dios sabe para que rayos comprarían.
– Kaskete.- ¿Tiene pensado ejercer acciones legales contra sus ex-amigos?
– Muerto.- No. Mi idea es atormentarles desde el mas allá por los siglos de los siglos, sobre todo porque en el plan en que está últimamente de lenta la justicia, termino antes así que esperando sentencia firme de un juzgado.
– Kaskete.- ¿Y valora la posibilidad de llegar con ellos a algún tipo de acuerdo económico indemnizatorio?
– Muerto.- De ningún modo, porque sepa usted que en el mas allá se paga todo poniendo el culo por candelero, el dinero allí es papel mojao.
– Kaskete.- ¡Pero bueno! ¿A que cielo ha ido usted?
– Muerto.- Pues empiezo a pensar que al de los mariquitas de los chistes de Arévalo, porque si, está todo muy limpio, muy bien decorado, pero macho, dos veces que se me cayó el movil con Android al suelo… ¡dos veces que me pusieron el culo guapo!
– Kaskete.- Pues si lo que cuenta es cierto, yo en su lugar iría moviendo papeles para que me dieran el traslado, antes de que sea demasiado tarde.
– Muerto.- Muchas gracias por el consejo. Y ahora si no le importa he de dejarle, que tengo que ir a la Casa de Socorro a que me den puntos no le digo donde…
– Kaskete.- Ha sido usted muy amable concediéndome esta entrevista, así que en agradecimiento le daré este tapón de corcho de una botella de tintorro que me bebí esta mañana en el almuerzo, que a buen seguro le va a venir fenomenalmente bien.
– Muerto.- ¡Que dios le bendiga, buen hombre!

Es irónica la providencia… ¿verdad?, uno puede pasarse la vida entera en la tierra como puta por rastrojo con la única esperanza de que, cuando pase a mejor vida, la cosa mejore, y nada mas pisar el otro mundo, ya le están dando por culo… ¡no somos nadie, señores!

Desmadre a la Americana (Tercera Parte)

– Kaskete.- Vaya, pues tenía la ilusión, no se lo tome a mal caballero, de forrarme a su costa vendiendo la exclusiva de la entrevista.
– Muerto.- Pues otra vez estate mas espabilao… ¡que la vida es pa despiertos, machotón!
– Kaskete.- No te falta razón, bandido. Pero vayamos al mondongo de la cuestión. Tengo entendido que es usted el protagonista de esa noticia de relumbrón que tanto revuelo ha causado últimamente y que decía: “Dos hombres se van de juerga con el cadáver de su amigo en el coche”… ¿es eso cierto?
– Muerto.- Totarmente; yo soy uno de ellos. El mas tonto de los tres…
– Kaskete.- Hombre… no sea usted tan duro consigo mismo…
– Muerto.- Es la pura verdad, soy como el de las barbas de Martes y Trece, que fue irse del grupo y forrarse de dinero los otros dos; o como el tercero de Cruz y Raya…
– Kaskete.- Pero si Cruz y Raya solo eran dos…
– Muerto.- Y que pasa… ¿que al que le pasaba la droga al rubio no lo contamos? ¡Si pasaba mas tiempo con él que con sus hijos!
– Kaskete.- En cualesquiera de los casos, te noto verdaderamente indignado… ¿cuál es el motivo?
– Muerto.- El motivo es indignación conmigo mismo, por adolecer por completo de cualquier atisbo de criterio…
– Kaskete.- ¿Tiene que ver con lo de que te dejaran en el asiento de detrás del coche, abandonao como a un perro viejo?
– Muerto.- Con eso y con muchas cosas más; porque yo soy un damnificado de mis propias circunstancias; éramos 3 amigotes que nos llevábamos a partir un piñón y de buenas a primeras, un día jugando al julepe, me mosqueé con uno de ellos y dije… ¿ah si? ¡pues ahora me enfado y no respiro!
– Kaskete.- ¿Y que ocurrió?
– Muerto.- Pues eso, que no respiré.
– Kaskete.- O sea que podríamos establecer la asfixia como causa del fallecimiento.
– Muerto.- Eso y que estaba desencantao de la vida, porque yo tenia una novia de estas que te llevan como una vara, me tenía amargao de la vida, pero es que luego encima, lejos de que ese tipo de penurias tuvieran una contrapartida favorable a mi persona, resulta que a lo mejor la decías de darla por culo… ¡y no se dejaba!
– Kaskete.- Si fuera tan amable de rebajar un poquito el tono de la entrevista… es que yo publico mis reportajes en la pagina de al lao del crucigrama para niños en El Pais, y lo mismo me llama la atención el encargao.
– Muerto.- ¡Pues si te la llama te la han llamao! No reprimas mi creatividad… ¡o te reviento!
– Kaskete.- Está bien, ya recortaré de la entrevista lo que considere oportuno.
– Muerto.- Recorta lo que te salga de los cojones, pero has el favor de no interrumpir a los mayores cuando están hablando… ¡que es de muy mala educación!
– Kaskete.- Intentaré hacer lo que me pide en la medida en que mi estatuto profesional me lo permita. Entonces decía usted que la indignación es supina…
– Muerto.- La indignación es superlativa, porque malo es que no me lleven al tanatorio a que me hagan una autopsia como en las películas de amor, peor es que me dejen en el coche como el que deja las bolsas del Carrefour mientras se toma media docena de botellines en el bar de debajo de su casa, pero hombre, que encima me burlen la tarjeta de crédito y se gasten el límite diario sin siquiera traerme un paquete de ducados con boquilla almidoná que es lo que fumamos la gente que estamos muerta o que olemos como tal… ¡es un atropello de todo punto inaceptable!

(Continuará… )

 

 

Desmadre a la Americana (Segunda Parte)

Pero no nos engañemos, aunque en el fondo uno es lo que tiene dentro de su caparazón, lo que le define de cara a la sociedad son sus amistades, el grosor de su nabo y de su fajo de billetes (en ese orden), y por mucho que alguien sea una bellísima persona con un pimiento mas gordo que la manga un abrigo y mas dinero que la chaqueta un guardia (de un guardia de esos que se quedan el dinero de las multas, claro), si resulta que tiene unos amigos que son unos viva la virgen, que se pasan todo el día de juerga a costa del dinero del contribuyente, apedreando curas, capando boinas a los viejos y desflorando doncellas mas o menos casquivanas… al final lo acaban tomando por alguien de esa calaña, sea un rufián o no.

Por eso, mis atribulados lectores, deberíais agradecer que aun queden periodistas de mi alta catadura moral, que separamos el polvo de la paja (sobre todo en los reportajes de cámara oculta relativos a la prostitución, ya que en función de que sea una cosa u otra, las tarifas varían considerablemente) para que, de ese modo, pueda resplandecer la verdad con luz propia, y que a Fulano no se le tome por Mengano, ni a Zutano por Perengano.

Así que, tras conocer la noticia antes reseñada, puse pies en polvorosa (por motivos que ahora no vienen a cuento consistentes en unos compromisos que afirmé iba a contraer y que como no adquirí, me obligaron a salir huyendo del padre de una moza que, escopetilla de balines en mano, quería hacerme entrar en razón), y encaminé mis pasos hacia ese Denver mio, ese Denver nuestroooooo, lailaaaaa la laaaaaaapara entrevistar al muerto de la noticia.

Para ello llené mi mochila de Nenuco (que aun tengo prácticamente a estrenar) con 2 bidones de Varon Dandy (cuando uno esta huyendo de su pasado es mejor que no use Brumel porque es para hombres que dejan huella, y en momentos así, cuantas menos pistas se den, mejor que mejor), media docena de monos amaestrados (como porteadores no tienen precio), una vara de fresno (para meter en vereda a los hombres lobo de Colorado) y mis calzoncillos de la suerte recién almidonados y, hecho el petate, me puse en marcha.

No tardé mucho en encontrar al susodicho cadáver, porque en Denver tienen la sana costumbre de dejar a las personas (una vez muertas) en el tanatorio con una etiqueta en el dedo gordo, lo que facilita considerablemente su localización y reconocimiento, y conversé con el de este modo:

– Kaskete.- Buenos días, mi estimado y cadaveresco amigo… ¿podría hacerle una serie de inocentes preguntas que, a buen seguro, harán las delicias de cualquier interlocutor de intelectualidad contrastada?
– Muerto.- Como no, pregunte usted lo que quiera, joven, pero alivie, que es el vigesimoséptimo periodista que viene, y ya voy teniendo ganas de alcanzar por fin la paz eterna…
– Kaskete.- Que me esta diciendo usted… ¿Es que no soy el primero que acude a entrevistarle?
– Muerto.- No, amigo mío, mucho me temo que le ha pillado el torete

(Continuará… )

 

 

Desmadre a la Americana (Primera Parte)

Como vosotros, mi muy estimadísimos lectores, me conocéis como si me hubierais parío y me amáis hasta el punto de que daríais vuestra valiosísima vida y vuestra acaudalada hacienda por mi si fuera preciso, sabéis de buena tinta que, por muchas infamias y maledicencias que se viertan sobre mi impecable trayectoria y mis firmes cuartos traseros, la realidad es que todos esos envenenados dardos no dejan de ser pequeños resquemores y vendettas que los plumillas menos agraciados y mas carentes de talento arrojan sobre mi, por mera envidia y recelo a mi rutilante figura literaria.

Hago esta ligera y sabrosa introducción para salir al paso del titular que publicó en portada la semana pasada el “Herald Tribune” y en el que se decía de modo literal: “Fuentes autorizadas de la redacción confirman que Kaskete, cuando no saca ni mete… ¡juega al poker y al julepe!”. Y no negaré que algo hay de cierto en el titular de la noticia; pero lo que no puedo tolerar de ninguna de las maneras, es el desarrollo de la misma en el interior del periódico, cuando el redactor de la publicación afirma tajantemente que he dejado de lado mi inmaculada carrera como cronista de lo cotidiano para centrar mis quehaceres en hedonistosos viajes a la Europa del Este, mezclados con eternas veladas nocturnas de alterne y gintonics, en los lugares mas postineros del continente.

Por eso, para evitar que esos injurioso bellacos vayan afirmando a voz en grito que trabajo menos que el cuñao de Rocky, he vuelto a tomar las riendas de ese periodismo de raza que siempre me caracterizó, reafirmándome en el cronismo crudo de a pie de calle que con tantas tardes de gloria me obsequió y he cogido otra vez mi grabadora Fisher Price y una cinta de TDK de 90 minutos, para centrarme en el formato de entrevista que se que tanto gusta entre vosotras… ¡jóvenzuelas de nobles corazones y ardientes chuminetes!

Evidentemente, ha habido un factor decisivo que ha servido como detonante para que me decidiera a volver a mis raíces. He considerado que este era el momento adecuado para hacerlo tras enterarme, leyendo la prensa internacional, de la siguiente noticia: “Dos hombres se van de juerga con el cadáver de su amigo en el coche”.

Es mas que evidente que, teniendo entre manos una noticia de este calado, solo un escritor de mi envergadura (y disculpad este juego de palabras tan fálicamente altisonante) podía echarse al monte y salir en busca del protagonista de la noticia. Por eso, y como estoy acostumbrado a alternar con monstruos marinos, espíritus recién ectoplasmatizados, la autostopista fantasma de la curva de El Escorial, y todo tipo de criaturas escapadas del Inframundo, he decidido realizarle una entrevista al muerto que iba en el coche, para conocer el verdadero trasfondo de la noticia, y la vida y milagros del fallecido que, por lo que he oído en el programa de Angels Barceló, fue un hombre honrado al que jamás echaron de ningún trabajo por tocar el piano…

(Continuará… )

Black Mirror

Queridas Antonias de mi corazón, decía Robert Frost en uno de los mas hermosos poemas de su magna obra “The Witness Tree“, y cito textualmente: “Llego pim pam pum, yo corro pá las trincheras, marco este Rumbatón y te declaro la guerra, el ejército del aire… ¡corre que vuela!“… ¿y que nos quería decir este insigne poeta con estos agolosinados versos de tanto alcance? Sencillo, que el paso del tiempo es inexorable.

Y no le faltaba razón, porque nosotros mismos sin ir mas lejos hemos vuelto del veraneo, ha pasado septiembre entero, hemos comenzado (con la ilusión y la algarabía que acompañan a tan solemne acto) nuestra colección de “Aparatos de Lavativa decimonónicos” y, sin darnos cuenta, estamos de nuevo plantificados en otro nuevo y otoñal Octubre como el que no quiere la cosa.

Y os preguntaréis… ¿qué ocurre en Octubre? ¿Que busca la sombra el perro? No amigas, porque eso es en enero. En Octubre suceden muchas cosas pero, fundamentalmente y a efectos meramente prácticos, que vuelven mis majestuosas críticas sobre series de televisión a esta insigne publicación que es Antonia Magazine y que es digna, si no de un Premio Pulitzer… ¡al menos si de un Peabody! Máxime cuando este mes estamos de enhorabuena ya que trataremos la exitosa “Black Mirror” que tanto está dando de qué hablar entre los vendimiadores de la región vitivinícola de Alpedrete Sur.

Comenzaré por decir que, por lo general, en mis suculentas criticas suelo hacer hincapié en la descripción de los personajes principales (o secundarios notables) de las series pero, por la naturaleza de “Black Mirror, dejaré en esta ocasión de lado ese punto en particular, puesto que la serie se compone de 3 capítulos que son 3 historias independientes sin nada que ver unas con las otras en lo tocante a temática, y entrar a describir personajes haría que esto se eternizara mas de lo debido y soy mas que consciente de que tenéis muchas gestiones que cumplimentar, muchos polvos que hacer… ¡y muchos amores que echar!.

Una vez dicho esto, he de afirmar que en “Black Mirror se consigue lo que se pretende, que de la misma angustia que te provoca el visionado de algunos capítulos se te queden los cojoncillos o pelendengues (la RAE admite ambos términos) del mismo modo que se suelen quedar cuando sale uno de darse un baño de un jacuzzi de agua congelada con 4 tías en pelotas… ¡encogidos como almendrucos!.

Porque las historias de “Black Mirror hacen que te angusties, que no des crédito a lo que estas viendo y que, por momentos, te identifiques con lo que tienes delante como nunca antes lo habías hecho con otra serie o película (salvo con las películas porno que, al menos en mi caso, obedecen mucho a la realidad en lo tocante a situaciones argumentales de carácter lúbrico).

No hace mucho leí una crítica sobre “Black Mirror que la definía como “una bofetada en tres actos“. Por la parte que me toca yo mas bien diría que es un combate de boxeo en el que te dan una paliza de miedo en el primer asalto, unos buenos y certeros guantazos en el segundo y 3 o 4 collejas en el tercero. Sí, que te muelen a palos, pero al final de la pelea hasta te da tiempo a fijarte en la modelo que pasa medio en pelotas con el cartel, porque no te han acabado de dejar del todo KO.

¿Que si la recomiendo? Por supuesto, porque solo el primer capítulo raya la magnificencia; y si no probad a verlo, amigas mías, y después, a la luz de un candil, me comentáis si se os quedó cara de estupefacción o no. Vamos, a la luz de un candil o lo que surja, que ya sabéis que yo soy de los que opinan que en tiempos de guerra… ¡cualquier hoyo es trinchera!

http://www.antoniamag.com/series/black-mirror

Cubatas por Felaciones

En tiempos de crisis, las efervescencias de los movimientos sociales reivindicativos hacen que el pueblo llano se eche a la calle para pedir, en buena lid, lo que consideran que es suyo por derecho, luchando a brazo partido contra los poderes establecidos para conseguir que no mengüen ni un ápice los derechos que tanto me ha costado a mi lograr para todos ellos, pero que ahora (por distintas cuestiones no me viene la apetencia de reivindicar para los demás), no puedo seguir consiguiendo hasta que no afloje un poco el viento huracanado del Sáhara.

Pero una cosa es pedir que a uno no le arrebaten sus derechos que tanto legal como moralmente le corresponden, y otra muy distinta es hacer una interpretación extensiva de esa filosofía y tomarse la justicia por su nabo (creo que en Esperanto se dice así).

Esto, aunque parezca algo novedoso, es algo que viene ocurriendo desde hace siglos y ya el propio Tales de Mileto en el siglo VI antes de Cristo acostumbraba a decir declinando en el ágora: “Hijos míos. Si permitís que, en nombre de un bien mayor, se retuerzan las cosas de retorcer para recuperar las recuperaciones, acabareis del mismo modo que el toro que mató a Manolete, luchareis por una causa que creéis justa, como la de defenderos de los palitroques o la de esquivar al picador en el tercio de varas, pero al final os darán para el pelo, porque cuando un alguacilillo (que no deja de ser una metáfora del poder público opresor) no se apaña con el espadín, tira de pipa y aquí paz… ¡y después gloria! ¡Viva yo!

Y es que para justicias tomadas por mano propia, tenemos hoy la siguiente noticia que dice así: “Una mujer de 38 años agrede y toca las nalgas a dos hombres que se negaron a pagarle una copa”.

En momentos como este es cuando uno piensa… ¿Es esto los que los jóvenes denominan dar una de cal y otra de arena? Reconozco que los cubatas se están poniendo a precio de oro y que a uno se le clava como astillas bajo las uñas el tener que soltar unos buenos dineros para agarrarse lo que en Intereconomía denominan “una torrija de mucho cuidao”, en clara alusión a su Semana Santa del alma (pues los muchachos de la redacción de noticias son de misa diaria, cosa que no se si dice mucho en su favor, pero deja patente que pasan mas tiempo en la capellanía que contrastando informaciones), pero de ahí a agredir a unos querubines porque no te han pagado el bebercio…

Pero no nos desviemos del tema… ¿qué es eso de tocarle el culo a alguien que no te paga el cubata pero no tocarle el nabo? Hace mucho tiempo que todos sabemos que España es un país de chapuzas, pero hombre, un poquito de seriedad. El problema de esta señorita no fue el de palpar nalgas a troche y moche, su error fue acompañarlo de una agresión, porque estoy mas que convencido de que si en vez de darles una puñera a estos dos buenos mozos por no convidarla, les hubiera hecho un alivio buco-manual, sin duda alguna que la habrían invitado a unos wiskis y a unos conguitos o, y que no me malinterprete nadie… ¡a una ración de chorizo de cantimpalo!

Y es que uno no puede tomarse la justicia por su mano, porque por ejemplo… ¿Qué consiguió esta señora con su actitud? Pues que la Guardia Civil de Tráfico se la llevara en grilletes como hicieron en su día con El Lute (antes de que se sacara la carrera en el talego y cambiara su nombre por el de Antonio Alcántara).

Con lo fácil que habría sido que esta moza le hubiera hecho una mamada a los chavales, algo así como el plan “Petróleo por Alimentos” que tantos beneficios trajo a Irak, solo que en este caso habría sido “Cubatas por Felaciones”… ¡una iniciativa con recao!