Archivo mensual: abril 2012

Búhos alemanes

Fue James Joyce en su magna obra “Finnegans Wake” el que dijo: “Sabe mas el tonto en su casa, que el listo en la ajena”, y os preguntaréis… ¿por qué un autor de la talla de Joyce se aventuró a lanzar con tal ligereza y vehemencia palabras tan gruesas? Está claro, porque lo que quería decirnos el bueno de Joyce es que, para opinar sobre según que cosas, hay que estar cualificado, ya sea gracias al estudio concienzudo de la materia en concreto, ya a la experiencia que imprime el empirismo puro y duro que tanta sabiduría nos aporta.

Hay quien piensa que la zoología es una materia baladí porque una vez capó un gorrino pachón ayudándose de un palo con un pincho en la punta, o porque en una ocasión metió en vereda a un asno dándole en los cojones con una vara de mimbre, y solo por eso, consideran a esta como una disciplina de segunda sobre la que todo el mundo entiende. El subconsciente colectivo asume como normal que hasta el mas tonto sabe de animales y que incluso el propio Abundio (cuyo mayor logro y por el que fue galardonado con el Premio Príncipe de Asturias a la Concordia, fue vender el coche para comprar gasolina), podría doctorarse en zoología por la Universidad de Los Ojetes, porque una materia así no tiene gran complicación y es sencillo atesorar un amplio conocimiento sobre bestias pardas sin dificultad alguna.

¡Pues no, señores! La zoología es una materia respetable y compleja sobre la que no todo el mundo debería opinar a la ligera, y la siguiente noticia, así lo pone de manifiesto: “Un búho borracho fue salvado por la policía alemana”.

Al parecer el pajarete encontró una botella de licor de frutas tirada al lado de una carretera en el Sur de Alemania y la criatura bebió tanto que no solo no podía ni moverse, sino que se quedó sentado en la carretera sin hacer caso ni a los coches que pasaban a su vera.

Y mi pregunta es la siguiente, sin tan sencilla es la zoología y la criptozoología… ¿Cómo se distingue a un búho normal de uno borracho? ¡Ah! Ahora no sois tan listos… ¿eh? Pues muy sencillo queridos, el búho en estado de sobriedad se caracteriza porque emite unos graznidos secos y agudos mientras planea majestuoso en impecable vuelo a ras de mis huevos toreros, mientras que el búho borracho canta, no solo a voz en grito… ¡sino a calzón quitao!, el “Asturias Patria Querida”, que como todos sabéis es el lenguaje internacional de los borrachos, mientras llama con los nudillos a una farola, hasta que llega otro búho mas perjudicao todavía que el pasa y le dice, sigue llamando… ¡que arriba hay luz!

Otros mas avezados dirán (puestos a lanzar preguntas peliagudas)… ¿y como se diferencia, por ejemplo, un búho borracho de un búho drogao? La respuesta es simple, los búhos drogados suelen vestir chándal de táctel, acostumbran a pedir dinero por la calle para (según dicen ellos) juntar 50 céntimos que les faltan y así comprar un billete de tren a Zaragoza y, en la mayoría de los casos, suelen llevar una jeringuilla clavada en el ala y cuando le preguntas que es, te dicen que su chapa identificativa que demuestra su alto pedigrí y su ascendencia ligada a los faraones egipcios.

Así que amigos, no seáis como los búhos, puede que la crisis nos atenace y el panorama sea desesperanzador, pero la solución no es el licor de frutas… ¡que hay alcoholes mas duros, cojones!

Tocando Culos

En tiempos de crisis, las efervescencias de los movimientos sociales reivindicativos hacen que el pueblo llano se eche a la calle para pedir, en buena lid, lo que consideran que por derecho les pertenece, luchando a brazo partido contra los poderes establecidos para conseguir que no mengüen ni un ápice los derechos que tanto me ha costado a mi lograr para todos ellos, pero que ahora (por cuestiones de que no me viene la apetencia reivindicar para los demás), no puedo seguir consiguiendo hasta que no afloje un poco el viento huracanado del Sahara.

Pero una cosa es pedir que a uno no le arrebaten sus derechos que tanto legal como moralmente le corresponden, y otra muy distinta es hacer una interpretación extensiva de esa filosofía y tomarse la justicia por su nabo (creo que en Esperanto se dice así).

Esto, aunque parezca algo novedoso, es algo que viene ocurriendo desde hace siglos y ya el propio Tales de Mileto en el siglo VI antes de Cristo acostumbraba a decir declinando en el ágora: “Hijos míos. Si permitís que, en nombre de un bien mayor, se retuerzan las cosas de retorcer para recuperar las recuperaciones, acabareis del mismo modo que el toro que mató a Manolete, luchareis por una causa que creéis justa, como la de defenderos de los palitroques o la de esquivar al picador en el tercio de varas, pero al final os darán para el pelo, porque cuando un alguacilillo (que no deja de ser una metáfora del poder público opresor) no se apaña con el espadín, tira de pipa y aquí paz… ¡y después gloria! ¡Viva yo!

Y es que para justicias tomadas por mano propia, tenemos hoy la siguiente noticia que dice así: “Una mujer de 38 años agrede y toca las nalgas a dos hombres que se negaron a pagarle una copa”.

En momentos como este es cuando uno piensa… ¿Es esto los que los jóvenes denominan dar una de cal y otra de arena? Reconozco que los cubatas se están poniendo a precio de oro y que a uno se le clava como astillas tener que soltar unos buenos dineros para agarrarse lo que en Intereconomía denominan “una torrija de mucho cuidado”, en clara alusión a su Semana Santa del alma (pues los muchachos de la redacción de noticias son de misa diaria, cosa que no se si dice mucho en su favor, pero deja patente que pasan mas tiempo en la capellanía que contrastando informaciones), pero de ahí a agredir a unos querubines porque no te han pagado el bebercio…

Pero no nos desviemos del tema… ¿qué es eso de tocarle el culo a alguien que no te paga el cubata pero no tocarle el nabo? Hace mucho tiempo que todos sabemos que España es un país de chapuzas, pero hombre, un poquito de seriedad. El problema de esta señorita no fue el de palpar nalgas a troche y moche, su error fue acompañarlo de una agresión, porque estoy mas que convencido de que si en vez de darles una puñera a estos dos buenos mozos por no convidarla, les hubiera hecho un alivio manual, sin duda alguna que la habrían invitado a unos wiskis y a unos conguitos o, y que no me malinterprete nadie… ¡a un bocadillo de chorizo de cantimpalo!

Y es que uno no puede tomarse la justicia por su mano, porque por ejemplo… ¿Qué consiguió esta señora con su actitud? Pues que la Guardia Civil de Tráfico se la llevara en grilletes como hicieron en su día con El Lute (antes de que se sacara la carrera en el talego y cambiara su nombre por el de Antonio Alcántara).

Con lo fácil que habría sido que esta moza le hubiera hecho una mamada a los chavales, algo así como el plan “Petróleo por Alimentos” que tantos beneficios trajo a Irak, solo que en este caso habría sido “Cubatas por Felaciones”… ¡una iniciativa con recao!

The Wire… ¡y que viva el ghetto!

 

En 1972, cuatro de los mejores hombres del ejército estadounidense que formaban un comando, fueron encarcelados por un delito que no habían cometido, no tardaron en fugarse de… un segundo… no, no… que me he confundido…. En 1999, 5 chavalines con el carné de conducir recién aprobado circulaban apaciblemente por una carretera comarcal, respetando todas las señales de tráfico y las precauciones que indica el Código de Circulación, cuando les paró la policía pidiendo todo tipo de papeles, salvoconductos y certificados. Cuando el agente se fue al coche patrulla para verificar la documentación del que conducía, yo dije desde la amargura, pero con voz aflautada a la par que firme: “Que sinvergüenzas, nos han parao por ser negros”.

Esta historia es completamente verídica y el hecho de que todos los que íbamos dentro de aquel turismo fuéramos blancos como el alabastro, nada tiene que ver. Porque ser negro es un sentir, una forma de entender el universo… ¡una manera de vivir el aquí y ahora!, y eso los muchachos de The Wire lo saben perfectamente.

Muchos son los problemas que aquejan a Baltimore (lugar donde se desarrolla la serie), que si drogas en el ghetto… que si prostitución en el puerto… que si ahora te encuentras un trafico de influencias… que si mas tarde ves un blanqueo de capitales… ¿y que pasa? ¿Es que acaso en todas partes no cuecen habas? ¿Por qué creéis que Batman tuvo que calzarse la bata de guatiné ajustada encima de sus polainas de licra y ponerse a repartir manguzadas a diestro y siniestro? Pues porque en Gotham eran mas ladrones que una gata recién paría, y en Baltimore ocurre lo mismo, porque Antonias, en cada casa… ¡hay un cuadro ladeao!

Y aunque es cierto que en Baltimore no hay un superhéroe que reparta hostias a dos manos, están los muchachos de la brigada de homicidios y los de la de estupefacientes (mas conocidos como los Estupas), para, capitaneados por el Teniente Cedric Daniels y el nunca del todo bien ponderado Detective Jimmy McNulty, hacer impecables investigaciones con escuchas a tutiplén, trabajo de campo a la antigua usanza y seguimientos muy modernosos, y de ese modo enchironar a todo el que quiera acabar con la paz de ese Baltimore mío… ¡ese Baltimore nuestro!

Algunos se han atrevido a afirmar taxativamente que The Wire es la mejor serie de todos los tiempos… ¡pues que San Agapito les conserve la vista!, porque la cosa no es para tanto. Es (como dicen en argot técnico los entendidos) un pedazo de serie, entretenida, con unos guiones fabulosos, unos personajes que evolucionan poco pero que estánmuy bien construidos, es una oda al chapucerío tanto de mafias delincuenciales, como de poderes políticos o policiales, y eso, quieras que no, siempre da mucho juego argumentalmente hablando.

¿Qué como son los malos? Pues muy malos ¿Y los buenos? Pues muy malos también (con honrosas excepciones). En Baltimore todo el mundo tiene algo que ocultar, sea camello, detective, secretario general del sindicato de estibadores del puerto, jefe de policía o senador. Así que las investigaciones suelen complicarse cuando uno toca latecla que no debe.

¿Que si se rodara una adaptación de The Wire en España dónde se haría? Es mas que evidente, en Puerto Banús y haciendo mas abuso que uso de planos contrapicaos de Jesús Gil en un jacuzzi. Lo que me extraña es que no se le ocurriera en su día a Valerio Lazarov… ¡que en gloria esté!


http://www.antoniamag.com/series/the-wire

 

El Poder de Dios te obliga (Quinta Parte)

– Maestro Reverendo.- ¿De que manta vas a tirar tú, desgraciao? Aquí lo tenemos todo por lo legal… ¡corruptelas ni una!
– Adepto Nº 2.- Te voy a decir una cosa, Adepto Nº 1, y no te lo tomes a mal porque te lo digo desde el cariño que sabes perfectamente que te profeso… ¡pero eres un hijo de la gran puta, un metemierdas y un cabronías, que tiene el corazón negro!
– Adepto Nº 1.- Esta claro que desde que cumplimos lo criterios de convergencia con Europa aquí ya no se respeta a nada ni a nadie. Me siento vilipendiado, injuriado, calumniado y agredido… ¡y todo por hacer ejercicio de mi legítimo derecho a la Libertad de Expresión!
– Maestro Reverendo.- No querido. Si te he leído la cartilla no ha sido con el afán de conculcar ningún derecho fundamental, sino por tu execrable manía de tocar los cojones y no respetar a un hijo de viuda… ¡que es algo sagrao!
– Adepto Nº 2.- Si mi pobre padre, que en gloria esté, levantara la cabeza y viera como la gente quiere aprovecharse de mí por culpa de mi penosa condición de huerfanito…
– Maestro Reverendo.- Además, Adepto Nº 1, para ti tenía reservado un poder de muchísimo mas alcance que el de los Rayos Equis, pero después de esta bochornosa escenita, no se si te lo mereces
– Adepto Nº 1.- ¡Oh, Gran Maestre de esta magnificente Orden Sectaria! ¡Tiene usted un corazón que no le cabe en el pene!
– Maestro Reverendo.- Evidentemente, sobre todo porque el corazón humano no se encuentra alojado en la oquedad cavernosa del miembro viril, mas comúnmente denominado nabo, sino dentro del caparazón humano o cascarón homínido. Pero en fin, aunque no estamos en Navidad y, precisamente por eso aun no ha nacido el redentor, seré benevolente y te haré entrega de tu extraordinario poder.
– Adepto Nº 1.- ¿Y de que poder se trata, Maestro? ¿El de volar majestuosamente con capa en horario de Drácula? ¿El de hacer estallar objetos con el poder de la mente? ¿Quizá el de la invisibilidad? Este último me vendría fenomenal para poder ver tías en bolas que, en definitiva, es para lo que quería los Rayos Equis…
– Maestro Reverendo.- No es ninguno de esos, es uno muchísimo mejor…
– Adepto Nº 2.- ¿Mejor aun? A ver si voy a haber hecho el gilipollas quedándome con los Rayos Equis…
– Adepto Nº 1.- Pues si ha sido así… ¡te jodes y bailas!
– Maestro Reverendo.- A mi entender es muchísimo mas valioso, y es que el poder que, por la gracia de Dios, en este acto formal te hago entrega es… ¡el de tirarse pedos sin parar!
– Adepto Nº 1.- ¿¿Pero qué cojones??
– Adepto Nº 2.- Es la primera vez desde que falleció mi padre, que verdaderamente me alegro de ser hijo de viuda…
– Maestro Reverendo.- Contento… ¿verdad?
– Adepto Nº 1.- O sea… ¿que desde el erudito punta de vista del Maestro Reverendo Masónico de esta maravillosa secta, tirarse pedos sin parar es mejor que la visión de rayos equis?
– Maestro Reverendo.- No hay color.
– Adepto Nº 1.- Hombre en este caso la cosa tiene mas que ver con el olor, ahora, que ya le digo que esto no quedará así, a partir de hoy juro por la gloria del cuñado de Rocky que emplearé todos mis medios y esfuerzos en acabar con esta Miserable Congregación…
– Maestro Reverendo.- ¿Te das cuenta Adepto Nº 2? El mundo está lleno de desagradecidos.
– Adepto Nº 2.- Y usted que lo diga, Maestro… y usted que lo diga

Cuando la conversación llegó a este punto instalándose en estos términos, me alejé trotón de aquel Templo abandonado de la mano de Dios, porque mi naturaleza grácil y delicada huye de todo tipo de conversaciones mundanas que traten lo escatológico. Los caballeros de mi posición conversan sobre grandes pechos cuyo hipnótico movimiento sugiere el de una lámpara de lava; los hidalgos de mi altura charlan con sus allegados sobre satinados culos cuyo aderezo recuerda la firmeza y tersura de una roca volcánica; los señores de mi posición hablan sobre almejillas a la marinera que le hacen evocar a uno lúbricos momentos de una lujuria mas que inusitada… ¿pero hablar de pedos y mierderías? No señores, eso no va con los de nuestra condición… ¡que somos de morro fino! ¡cojones!

El Poder de Dios te obliga (Cuarta Parte)

– Adepto Nº 1.- Maestro Reverendo, creo que, puesto que yo soy el Adepto Nº 1 de esta milagrosa congregación, el poder de Rayos Equis debería adjudicárseme a mi sin puja alguna, de algo tiene que servirme y el beneficio de mi primogenitura… ¿no?
– Maestro Reverendo.- El primero no se, pero desde luego el mas tocapelotas si que eres… ¿no sabes que según la sagrada Biblia de los Iniciados del Apocalipsis interrumpir una subasta de poderes es pecado mortal?
– Adepto Nº 1.- Si, pero como dice mi madre… ¡el que antes se viste antes se calza!, y prefiero pedir ahora lo que por ley me corresponde y no tener que llorar como Adepto desalentado, lo que no supe defender como tonto de los cojones
– Maestro Reverendo.- Mira, por no oírte doy dinero, pero como aquí los que pagáis sois vosotros, esta bien, quédate con el poder de Rayos Equis, y aquí paz… ¡y después gloria!
– Adepto Nº 1.- Se lo agradezco mucho Maestro, porque ya tenía yo ganas de poder ver a las chavalas en pelotas sin tener que levantarlas la faltriquera y salir corriendo…
– Adepto nº 2.- ¡Esto es un ultraje! Ya veo yo como funciona el asunto en esta secta, designando las cosas a dedo… ¡como en el CDS!
– Adepto Nº 1.- ¿Y tu qué tienes en contra de que se me asigne a mi este poder?
– Adepto Nº 2.- Nada, pero yo también quiero ver tías en bolas y, sinceramente, tengo bastante mas derecho a ello que tú debido a mi condición.
– Adepto Nº 1.- ¡Anda! ¿Y desde cuando ser un maricón de urinarios le da a uno derecho a nada?
– Maestro Reverendo.- ¡Silencio Adepto Nº 1! ¿A que condición estás apelando, hijo mio?
– Adepto Nº 2.- A que soy hijo de viuda y como tal, por mi precaria y lastimosa situación tengo derecho a ciertas prebendas de las que otros, en mejor situación, no gozan.
– Maestro Reverendo.- ¿Puedes acreditar documentalmente lo que aseveras con tal vehemencia, mi estimado acólito?
– Adepto Nº 2.- Aquí tengo el carné de la Seguridad Social que certifica lo que digo…
– Maestro Reverendo.- Es cierto, y puesto que está todo en regla y los Estatutos de la Secta prevén que, ante una contingencia de tal naturaleza hay que favorecer inexcusablemente a los hijos de viuda, siempre y cuando cada viuda en cuestión sea joven, ostente unos pechos de una turgencia y firmeza fuera de toda sospecha y esté dispuesta a transigir con ciertos puntos que se debatirían con ella a solas y a la luz de un candil, me veo en la obligación de conceder el poder de los rayos equis al Adepto Nº 2.
– Adepto Nº 1.- ¡Esto es inadmisible! Yo soy hijo de madre soltera porque a mi madre de joven se la zumbó un torero y al final no quiso reconocerme como hijo suyo y no he usado ese argumento para beneficiarme por la cara.
– Maestro Reverendo.- Y bien que has hecho, porque esta es una Secta de jipis pro-animales y el disfrute de la tauromaquia en cualquiera de sus modalidades, o los lazos consanguíneos oficiales con alguno de los que la practica, está penada con la excomunión y el destierro.
– Adepto Nº 2.- Además… ¿Como vas a comparar una viuda desvalida con una fresca casquivana? ¡Un poquito de seriedad!
– Adepto Nº 1.- Tu cállate, que quieres ganar en los despachos lo que no has podido conseguir en el terreno de juego… ¡eres como los del Sevilla!
– Maestro Reverendo.- ¡Cuidado con lo que dices! Ten en cuenta que Del Nido es del taco, con decirte que el Ayuntamiento de Marbella en los tiempos del Cachuli, le pagó a su bufete de abogados 50.000 euros por la redacción de un documento, te lo estoy diciendo todo…
– Adepto Nº 2.- ¡Coño! ¿50.000 euros? ¿Pues que ponía?
– Maestro Reverendo.- ¡Lo que pusiera! No entremos en interioridades…
– Adepto Nº 1.- ¡Me da igual Del Nido o la madre que lo tostó! Aquí hoy se ha cometido un atropello conmigo… ¡y voy a tirar de la manta!

(Continuará… )

 

 

El Poder de Dios te obliga (Tercera Parte)

– Maestro Reverendo.- Queridos hermanos y hermanas de esta logia masónica que es mas vuestra que mía, aunque en los papeles de todo el tinglao rece otra cosa puesto que están a mi nombre. Estamos aquí reunidos hoy en esta Mística y Mágica cruzada de Poder y Milagros para juntos y, a ser posible, mediando el, a mi entender, preceptivo ayuntamiento carnal entre las mozas mas jamonas de este Templo y yo, repartir los dones y poderes que el Señor nos brinda desde su infinita bondady magnificencia para…
-Adepto Nº 1.- Disculpe Reverendo, está usted hablando de un señor, sin hacer especifica mención a ninguno en concreto y, es por ello que, con el debido respeto, le pregunto… ¿A qué señor se refiere? ¡Porque es que señores hay muchos!
– Maestro Reverendo.- No me extraña que me esté llevando todo vuestro dinero a manos llenas… ¡que parezco el Cachuli! Si es que cada día sois mas gilipollas los adeptos… ¿Qué Señor va a ser? El de la canción que compuso Perales en Sí mayor y que decía… Santoooooooo santooooooooooo, santoooooo es el señooooooooooo, Dios del universoooooooooo, benditoooooooo el que vieneeeee en nombre del señooooooooooor hosannaaaaaaaaaaa en el cieeeeeeee eeeeeeeee loooooooooo… ¡Muchas graSias!
– Adepto Nº 2.- ¡¡Bra-vó!! ¡¡BRA-VÓ!!
– Maestro Reverendo.- Y tras esta bella cantinela, prosigamos con la alegría que caracteriza a la tuna… estamos aquí hoy, queridos hermanos, para repartir los poderes que emanan directamente del cosmos universalicio a nuestra mesa y que nosotros, seres de luz, recibimos como ofrenda pues somos los elegidos y por ello hijos predilectos de Dios todopoderoso, sumo hacendado…
– Adepto Nº 1.- Pero Maestro Reverendo… ¿Hacendado no es la marca de los productos mas punteros de Mercadona?
– Maestro Reverendo.- No, hijo mío… ¡Hacendado es la marca de productos de mis cojones! Y como vuelvas a interrumpirme, cojo una vara de mimbre y te marco la cara… ¡me cago en la Biblia!
– Adepto Nº 1.- Si yo solo…
– Maestro Reverendo.- ¡Ni solo ni sola! A ver… ¿Que estudios atesoras tu para querer corregirme a mi, Gran Maestro Reverendo masónico del trigésimo segundo grado de los Iniciados del Apocalipsis? ¿Eh? ¿Acaso tienes estudios superiores?
– Adepto Nº 1.- Bueno, hice el cursillo de CCC de fontanería, y en la medida en que hoy por hoy, un fontanero gana bastante mas que un Ministro, si que podría decirse que tengo estudios superiores…
– Maestro Reverendo.- Cuan errado andas, hijo mío, eso no son estudios superiores mas comúnmente denominados universitarios… ¡son pamplinas! ¿Pero sabes quien sí que tiene estudios superiores?
– Adepto Nº 1.- No…
– Maestro Reverendo.- ¡Tu puta madre! ¡Esa si que los tiene!
– Adepto Nº 1.- Tampoco hace falta perderle el respeto a las madres, es un detalle de muy poca clase…
– Maestro Reverendo.- ¡Pues deja de tocar las narices! Y sí, Dios es el Sumo Hacedor, pero también el Sumo Hacendado porque al ser todopoderoso está podrío de dinero… ¿Que le apetece comprarse una paletilla de jabugo de esas que anuncia Bertín? ¡Plas! Tira de taco y se va al Club del Gourmet de El Corte Ingles, o si no le sale de los cojones moverse, lo pide a La Tienda en Casa… ¿Que quiere renovar su carruaje y adquirir un nuevo motocarro de reparto para evangelizar a los infieles de allende los mares iluminándolos con su mensaje de paz y de amor? Pues se echa mano a la túnica, saca un fajo de billetes verdes… ¡y motocarro al canto!
– Adepto Nº 2.- O sea… ¡que entonces es cierto lo que dicen en Intereconomía de que Dios todo lo puede? ¡Alabado sea el señor!
– Maestro Reverendo.- Efectiviwonder; y por eso estamos aquí hoy, para recibir los poderes al mas puro estilo de Superman,  los 4 Fantásticos, o si me apuras Ironman,  y con ellos obrar los milagros que nos salgan de la punta de los cojones. Comenzaremos con el poder de los Rayos Equis… ¿quién lo quiere? ¡La puja comienza en 200 euros!

(Continuará… )

 

El Poder de Dios te obliga (Segunda Parte)

Así que, pián pianito (como suele decirse en los cuentos que versan sobre lobos priápicos, abuelitas ninfómanas y teenager cachondas), me encaminé hacia el Templo de Poder y Milagros sito en el Paseo de Santa Maria de la Cabeza Nº 12 de Alcalá de Henares (Madrid), C.P.: 28.807, con la esperanza de que el Maestro de Ceremonias (mediando sacrificio humano o no) arrojara algo de luz (sin taquígrafos) sobre esta existencia mía que atesoro y que me conduce entre mis congéneres humanoides mas entre brumas y tinieblas, que por medio de la luz divina que parece no iluminar mi guiar por el sendero acaminado de baldosas amarillas.

Pero como vosotros sois unos cachondos y lo veis todo muy fácil y muy bonito, pensaréis que para un cronista de lo cotidiano, un repórter de postín o, en resumidas cuentas, un profesional del periodismo como la copa de un pino como soy yo, que tengo los huevos pelaos de infiltrarme (no las articulaciones, que también), me resulta francamente sencillo introducirme en lo mas oscuros y recónditos parajes y de ese modo sacar la noticia adelante… ¡pues estáis muy equivocados!, porque este tipo de sectas que prometen tantos beneficios a cambio de nada, tienen unos medios de seguridad muy punteros y, si cuando entras al recinto sectar, al pasar por el arco voltaico de seguridad, el mecanismo detecta que eres periodista, te da un calambrazo en el la puntaL nabo… ¡que te quedas medio subnormal!, si es que no lo estas ya, como por desgracia es mi caso.

Afortunadamente, como soy mas listo que los cascarones coloraos, tengo a mi disposición tantos recursos que, a mi lado, James Bond parece un tonto de los cojones, y se que para espiar sin peligro un evento de estas características, lo mas efectivo es hacer un agujero en la pared (mas comúnmente denominado bujero) y desde esa discreta atalaya circular observar con sigilo lo que ocurre en el interior.

Creo que no es necesario apuntar que, por si se presentan este tipo de situaciones peliagudas, siempre llevo encima mi berbiquí de oro y brillantes porque en esta abnegada profesión en la que todo es entrega, nunca sabe uno que pared habrá de horadar… ¡ni que agujero tendrá que tapar!, pero por si algún día os veis en un lance de ese tipo, he de advertidos que la circunferencia que tracéis con el instrumental quirúrgico oportuno, ha de ser el resultante de la suma de los cuadrados de los catetos de los vértices de la Gran Pirámide de la Punta de Mi Nabo, dividido entre la hipotenusa de la base de la planta de la Basílica de Mis Santos Cojones, todo ello dividido otra vez entre un millón de trillones de centímetros cúbicos, que es la distancia que hay de aquí a Jerez de los Caballeros y volver.

Y si aun así esta ecuación alquímico-matemática os resulta demasiado compleja, con que tengáis en cuenta que el tamaño de la circunferencia tiene que ser lo suficientemente grande como para que os quepa dentro la polla y un huevo será suficiente (eso si, no los metáis dentro para cercioraros… ¡que tenéis menos luces que un candil!), y de este sencillo modo podréis observar sin ser vistos y dar cumplido testimonio de lo que pueda ocurrir en el interior.

Así pues, una vez que hice el agujero observaticio, comencé a escuchar con gran interés lo que ocurría en el interior, y pude ver como el Maestro Reverendo Masón que oficiaba la ceremonia se dirigía a sus acólitos del siguiente modo:

(Continuará… )