Para disfrutar… ¡Plas, Plas!: Una Historia con Recao (II)

Capítulo 2 – Burocracia

 
Nunca he sido caballero de proferir quejas, elevar juramentos a los cielos o despacharme alegremente con críticas mordaces y certeras si el asunto no estaba realmente justificado; pero he de afirmar hoy aquí que considero escandalosamente obsceno lo fácil que me resultó encontrar la puerta de entrada a Fraguel Rock, en comparación con todas las vueltas que tuve que dar hasta conseguir cumplimentar todos los impresos, rellenar cada uno de los formularios y entregar la documentación precisa para conseguir los permisos y el visado que me permitieran adquirir la residencia temporal en tan variopinta comunidad.

Y es que si hay un defecto que resalta frente a las muchas virtudes de los Fraguel, es la burocratización del sistema. Un Fraguel es incapaz de hacer nada si antes no se le ha presentado el impreso pertinente, compulsado, adverado ante notario (que haya dado fe pública del mismo) y sellado por triplicado en la ventanilla adecuada.

¿Creéis que tramitar los papales del paro es insufrible? Pues ni se os ocurra trabajar como coreógrafos para los Fraguel, porque cada movimiento exige un impreso, cada paso se rige por una normativa municipal, cada molinete o voltereta debe ser consensuada por una Comisión Parlamentaria… ¡algo demencial! ¿No os parece sospechoso que haga tanto tiempo que no sabemos nada de Giorgio Aresu? Pues básicamente es porque después de su breve paso por Fraguel rock, no volvió a levantar cabeza hasta el punto de que aun precisa psicofármacos para superar un trauma que, todos estamos seguros, será de por vida.

Y he de reconocer con amargura y dolor que, acostumbrado a ser recibido en todas partes con alharacas, mi entrada en la cueva de Fraguel Rock no fue precisamente triunfal; la cuestión se limitó a un mero trámite administrativo con el aduanero, un funcionario municipal de malas hechuras conocido por el nombre de Gobo que con muy malos modos e innumerables reproches hacia mi persona, dejó de leer una novelilla de James Bond de esas de a duro para atenderme, y con el que de este modo dialogué en mi primera incursión en esa célebre roca de Dios:

– Kaskete.- Pues pensaba yo que era mas difícil de encontrar la entrada a Fraguel Rock, me ha costado mas rellenar todos los papeles de residencia que localizar el sitio; en ese sentido hay que reconocer que el Ayuntamiento os lo tiene perfectamente señalizado.
– Gobo.- Venga, venga, no me cuentes tu vida, y menos entorpecer la cola, que tengo mucho jaleo y ya casi es la hora del botellín de a media mañana.
– Kaskete.- Pero si soy el único aquí… ¡no se ve ni un alma en pena en to la zona!
– Gobo.- Vaya por Dios, hemos topao con un listo…. O sea que vas a saber tu mas del oficio que un alto funcionario cualificado de Fraguel Rock… ¿no?
– Kaskete.- Hombre, tampoco he querido decir eso, pero es que…
– Gobo.- ¡¡Ni esque, ni eska!!
– Kaskete.- Que malas pulgas gasta por aquí el funcionariado, en la tele los Fraguel parecíais mas afables y bonachones.
– Gobo.- Y que pasa… ¿Que tú te crees todo lo que sale por la tele?
– Kaskete.- Lo que sale en los magacines de Mari Tere Campos si, lo demás lo suelo coger con alfileres mas que nada por el qué dirán… pero tenía la sensación de que por estos parajes la gente no tenía tan mal genio…
– Gobo.- Pues no te creas todo lo que ves en las pelis de Pajares y Esteso, porque aquí con esa actitud te vas a llevar hostias hasta en el carné de identidad. Es un consejo de amigo.
– Kaskete.- Hombre, pues gracias por el consejo.
– Gobo.- De nada, el primero es gratis.
– Kaskete.- ¿Y el segundo?
– Gobo.- Cuando llegue el momento ya haremos números…

¡Y vaya si hicimos números! Porque días después me dio 3 consejos (los mismos que le dio al gallo que le cantó a San Pedro), de lo que quizá algún día si hago fortuna os rebele el contenido; y digo si hago fortuna, porque el desgraciao me cobró cada consejo a 2.000 pesetillas de las de antes… ¡que ya está bien!
Y es que aunque nunca lo hubierais sospechado, a los Fraguel les gusta mas un billete, que a un tonto una tiza… ¡Menudos!

 

(Continuará… )

 


8 Respuestas a “Para disfrutar… ¡Plas, Plas!: Una Historia con Recao (II)

  1. no pensaba yo que los Fragle fueran tan tiquismiquis xD

    besinesssss!

  2. Coger las cosas con alfileres tiene una pega, que se te descose al primer movimiento brusco…

    El día que haga fortuna dice… si vives en la abundancia, que lo sabemos todos, que te dedicas a la contemplación porque te sobra de todo!!!

    A pasarlo bien!

  3. Grácias por pasarte!! ya sabes que está mi blog abierto a tu visita y a tus comentarios, siempre. 🙂
    cuando has dicho, la puerta de fraguel rock, casi he visto, la puerta del fotoló!! jajaja
    Si esto de los fraguel, ya se parece a hacienda!! cagoentó!!
    jajaja, un besete salaete!

  4. Los fraggles son unos aristócratas de cuidao!!! Comiéndose las construcciones de los curris y tocándose los cojones el resto del tiempo!!

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